BILBAO, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
El sindicato LAB celebrará el próximo mes de mayo su séptimo Congreso Ordinario, en el que defenderá que la necesidad de que los trabajadores sean "protagonistas" en la definición del "cambio político" con el objetivo de que incorpore "suficientes contenidos en materia social" y esté "al servicio de los intereses de la mayoría social trabajadora". Entre los retos que plantea, se encuentran la defensa de un modelo público vasco, el empleo "digno", los derechos sociales, la igualdad de oportunidades y la normalización lingüística.
El actual Comité Ejecutivo del sindicato presentó hoy en Bilbao los principales aspectos que se abordarán en su séptimo Congreso Ordinario que se celebrará durante los días 22 y 23 de mayo en el Bilbao Exhibition Center, en Barakaldo, bajo el lema 'Euskal Herria gorrira. Aldaketa borrokoaz borroka eragin'.
Un total de 500 delegados formarán parte de este congreso en el que se pretende impulsar un "relevo generacional" en su dirección. La actual secretaria adjunta de LAB, Ainhoa Etxaide, será propuesta para sustituir a Rafael Díez Usabiaga como secretario general, mientras que Javi Garnika será propuesto como secretario general adjunto. No obstante, según explicó Rafa Díez, pueden presentarse otras candidaturas, aunque "da la impresión" de que no sucederá así.
El sindicato analizará durante el Congreso dos ponencias, la político-sindical y la organizativa, a las que se podrán presentar enmiendas hasta el día 9 de abril.
Su actual secretario general, que aseguró que tras abandonar este cargo seguirá colaborando en el sindicato aunque "fuera de la estructura", indicó que el VII Congreso de LAB será "un congreso de continuidad y desarrollo" de su proyecto sindical, analizando la adaptación a los nuevos retos que se plantean tanto en las empresas como en la sociedad.
Díez Usabiaga destacó que el sindicato abertzale afronta su nuevo Congreso con más de 42.000 afiliados y un incremento, en el periodo entre congresos, de 7.660 afiliados, lo que supone un 22,22 por ciento. Además, señaló que en este periodo se ha registrado un aumento de unos 500 delegados en las comunidades autónomas vasca y navarra.
Asimismo, subrayó que el incremento de su influencia tanto en la negociación colectiva como en la acción sindical y como "sujeto activo" en los cambios económicos y sociales, así como su participación en las iniciativas puestas en marcha para "superar el conflicto político" e impulsar "un marco democrático".
Por su parte, Ainhoa Etxaide explicó que el sindicato prevé desarrollar "un congreso de punto y seguido", que pondrá en valor "el recorrido" que LAB ha realizado hasta el momento mediante el trabajo de "su militancia y toda una generación". Se pretende, según indicó, "profundizar y mejorar las reflexiones que son el activo del sindicato" para abordar los "nuevos retos", "ahondando" en las reflexiones de su último congreso en el que "se abordó una reflexión interna de calado".
El objetivo del sindicato abertzale es analizar "cómo ser más eficaces" en su intervención para poder convertirse en "un contrapoder real" en los centros de trabajo y ser "motor del cambio".
En la ponencia político-sindical, el sindicato realiza un diagnóstico del actual contexto internacional y vasco, para sentar las bases de su intervención sindical. En este diagnóstico, LAB analiza el actual contexto está "marcado por el fin de un ciclo político que vive Euskal Herria" desde "una perspectiva de clase" y de sus "consecuencias" que ha traído su gestión.
En este sentido, Etxaide señaló que "el ciclo político está agotado porque estos marcos han fracasado en su objetivo de asimilar Euskal Herria dentro de los Estado". No obstante, advirtió de que "estos marcos han sido eficaces para asentar un modelo neoliberal en lo económico, en lo social y en lo laboral".
De este modo, insistió en que "se ha abierto la oportunidad a un cambio político" y señaló que se debe analizar cuál debe ser la aportación sindical en él, "qué debe aportar ese cambio político a los trabajadores" y cuáles deben ser sus contenidos sociales para que "de verdad sea un cambio político al servicio de los intereses de la mayoría social trabajadora de Euskal Herria".
En este contexto, el sindicato realiza diversas propuestas, en las que, entre otros aspectos, destaca la necesidad de que "el cambio político debe materializarse en un marco democrático que definitivamente supere un ciclo de negación que no ha traído más que sufrimiento" que además debe presentar "los suficientes contenidos en materia social" para que se superen "los límites que ha tenido la clase trabajadora vasca" a la hora de incidir en las políticas económicas, laborales y sociales.
De este modo, plantea que los trabajadores deben ser "protagonistas reales" para definir "los contenidos del cambio político".
PRINCIPALES RETOS
LAB considera que los principales retos que se deben abordar para "afrontar la realidad preocupante" son la defensa de un modelo público vasco, del derecho al empleo digno y de los derechos sociales, así como la lucha por la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, y por la normalización lingüística. A su juicio, es necesario abordarlos "con eficacia suficiente" para que puedan producirse "cambios reales".
El sindicato, que insiste en la defensa de una "lucha social que aporta en sí mismo necesidad de cambios políticos en Euskal Herria", analiza asimismo si existe "posibilidad de articular una ofensiva sindical en esas claves" y "cuál es la acción sindical que debe abordarla para que se dé en clave de contrapoder real tanto en la sociedad como en los centros de trabajo".
También plantea la necesidad de que los sindicatos "reflexionen sobre los modelos de lucha" en un contexto en el que ve con "preocupación" la "fragmentación del sujeto de clase" y la "estrategia de neutralización".
UNIDAD SINDICAL
Según explicó Díez Usabiaga, el sindicato abertzale seguirá trabajando en la "acumulación de fuerzas" sindicales tanto en marco de las empresas como "en un contexto en el que el cambio político está ahí y hay que incidir en las características del cambio político" para que traiga consigo "los cambios sociales necesarios".
El secretario general de LAB defendió que la apuesta por la unidad sindical que cree constituye en sí misma un elemento positivo, si bien precisó que debe "trabajarse en contenidos tanto en las empresas y sectores como en políticas económicas y sociales".
No obstante, reconoció que, en la actualidad, es "evidente" la división sindical así como las "dificultades" existentes para superarla.
ORGANIZACIÓN
La ponencia de Organización recoge algunas "mejoras" en un modelo "correcto" que, según indicó Etxaide, "está dando sus frutos" para "ser más eficaces. En función de estas modificaciones, el Comité Nacional pasará de 41 a 36 representantes y aplicará en su composición los criterios de "relevo generacional" y de incorporación de la mujer.
Además, el Comité Ejecutivo ampliará sus miembros de 10 a 13, al crear dos nuevos sectores (el sociocomunitario y el de sanidad) que se reordenan en tres federaciones (Federación de Servicios Públicos, de Servicios Privados, y de Industria).
El modelo de organización del sindicato intentará "vertebrar" la estructura territorial y sectorial e incidirá en la importancia de la estructura territorial en los pueblos y comarcas.