BILBAO, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -
El escritor y profesor Luis García Jambrina (Zamora, 1960) presenta en sendos actos este jueves y el viernes en Bilbao 'El último caso de Unamuno' (Alfaguara), una nueva entrega de la saga policiaca en la que convierte al filósofo en detective y donde combina en dos líneas narrativas la investigación de un nuevo caso a cargo del bilbaíno con la de su propia muerte en extrañas circunstancias en 1936.
Las presentaciones tendrán lugar el jueves a las 19.00 horas en la Sociedad Bilbaina, previa reserva de plazas en recepción, dentro del ciclo 'Crímenes en el Salón Francés', mientras que la del viernes 10 de abril, organizada por la Asociación Unamuno Elkartea, se desarrollará, a partir de las 18.00 horas, en la sala Baroja del Bilbao Aretoa, con entrada libre.
La novela se articula en dos líneas narrativas que transcurren durante la segunda mitad de 1936. Por un lado, en una Salamanca tomada por el ejército sublevado y con Franco recién nombrado jefe de Estado, Unamuno investiga el misterioso suicidio de un catedrático de Derecho.
Por otro lado, y solo tres meses más tarde, y tras conocer la muerte repentina del escritor y filósofo el 31 de diciembre de 1936, dos amigos y colaboradores de Unamuno, la anarquista Teresa Maragall y el abogado Manuel Rivera, antiguo amigo y colaborador en sus pesquisas del rector, se proponen averiguar qué ha ocurrido porque la versión oficial sobre su fallecimiento les resulta sospechosa.
Según explica el propio autor en una nota final, "esta novela o nivola o lo que sea, pues como autor no me atrevo a calificarla, es una interpretación libre, personal y literaria de sucesos históricos y biográficos y está basada, hasta donde me ha sido posible, en hechos y personas reales".
Inevitablemente, prosigue el escritor, "debido al complejo asunto que trata, lleno de lagunas y misterios, la novela contiene una buena dosis de ficción e invención en las situaciones, personajes y diálogos, pero todo ello ajustado de forma creativa y, a la vez, coherente, con los datos históricos y biográficos y la personalidad de Unamuno, que en una parte de la trama es sujeto y, en la otra, objeto de una investigación criminal".
Tal y como añade Jambrina, profesor titular de Literatura Española en la Universidad de Salamanca, "dada la "naturaleza literaria" del relato, y "la libertad de creación y de expresión que ella conlleva", el objetivo de la novela no ha sido "lograr la verdad histórica y jurídica, sino la verosimilitud y la justicia poética".
Asimismo, en declaraciones del propio escritor acerca de la novela, recogidas por la editorial Alfaguara que publica la obra, "hay novelas que no se eligen, sino que lo buscan a uno, y eso pasó con 'El último caso de Unamuno'. Yo pensaba seguir el orden cronológico, pero, al igual que pasó con mi serie de los Manuscritos, las novelas toman sus propias decisiones, lo que, en este caso, no importa mucho, pues se trata de novelas independientes que se pueden leer sin seguir ningún orden ni pauta", detalla.
Tal y como precisa, ese 'último caso' del título "se refiere al último caso que investiga Unamuno en esos primeros meses de la Guerra Civil y también a la investigación de la propia muerte de Unamuno llevada a cabo por sus dos colaboradores", de forma que "son dos indagaciones que se van entrecruzando a lo largo de la novela, ya que en ella hay dos líneas temporales que se alternan y se iluminan mutuamente".
INVENCIÓN Y REALIDAD HISTÓRICA
En cuanto a qué hay de invención y cuánto de realidad histórica en la novela, García Jambrina afirma que "está basada en datos y hechos reales y en investigaciones ajenas y propias, pero también hay una buena dosis de invención o ficción, siempre coherente con la verdad histórica, que siempre es limitada y está llena de lagunas".
En palabras del propio autor, "lo que yo he hecho es completar la línea de puntos de lo que sabemos por medio de la invención con el fin de llenar esas lagunas con un contenido simbólico. Lo importante es que no se noten las costuras entre una cosa y otra".
Respecto a si habrá nuevas novelas situadas cronológicamente entre la primera que publicó, ambientada en 1905 y esta en 1936, confiesa que "el proyecto desde el principio era hacer una serie de novelas, al menos cuatro más, centradas en casos criminales que tengan una base real y estén, de alguna manera, relacionados con el contexto histórico y biográfico de Unamuno y donde se irá viendo al personaje investigando en diferentes épocas y circunstancias de su vida".
Por último y, respecto a cómo definiría su novela, el también doctor en Filología Hispánica asegura que, al igual que a Unamuno, no le gusta que le clasifiquen ni coloquen lo que hace en los "viejos casilleros de siempre".
"Digamos que es una novela ambiciosa con trama de novela negra, subtrama amorosa y trasfondo histórico, entreverada de reflexión política y filosófica", subraya, para concluir que, en todo caso, "lo central y más importante es su protagonista: un personaje complejo y extraordinario, lleno de aristas y paradojas, pero creíble, un antihéroe heroico".