Actualizado 30/05/2008 19:05 CET

El Hospital Juan Canalejo de A Coruña amplía desde el lunes su servicio de urgencias con una inversión de 189.000 euros

El gerente pide la colaboración ciudadana para que sean conscientes de que "los recursos sanitarios son limitados"

A CORUÑA, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El Complexo Hospitalario Universitario Juan Canalejo de A Coruña ampliará a partir del lunes su servicio de urgencias tras desarrollar una obra que ha supuesto una inversión de 189.500 euros a los que hay que sumar otros 47.000 en mobiliario.

Además, según avanzó el gerente del centro, José García Buitrón, a partir del 1 de junio la plantilla de urgencias se incrementará en 42 trabajadores más, de los que 25 serán enfermeras, 17 auxiliares y cinco celadores, lo que supondrá un coste de 1.250.000 euros. Esta ampliación supone que el área de urgencias contará con cuarenta médicos, 145 enfermeras y 41 celadores con un gasto anual de ocho millones de euros.

Estas medidas suponen que el centro llegue a su "tope" de recursos actuales de cara a mejorar las urgencias, lo que supondrá "una mayor agilidad y mejor atención para reducir las esperas" aunque será necesario "seguir trabajando en una mejor articulación de los pacientes". Esta mejora se mantendrá hasta que se cree el nuevo área de urgencias del hospital, previsto para finales de 2009 o principios de 2010, y que triplicará el espacio actual con el que cuentan.

En este sentido, García Buitrón recordó que la mejora de las infraestructuras, "una vez que se ha conseguido la financiación es algo fácil", mientras que consideró que "lo complicado es "habituar al personal y a los pacientes". Así señaló que más del 77% de los pacientes que entran por urgencias reciben el alta en el momento, lo que hace pensar que "muchos de ellos podrían acudir a una consulta médica ordinaria".

Al respecto, demandó a la sociedad "que piensen que la sanidad es también un bien de consumo con recursos limitados que hay que saber usar conscientemente". "Todavía queda mucho por avanzar para evitar el actual consumo desaforado de urgencias que se consigue cuando la sociedad va avanzando y ampliando sus conocimientos", consideró.

REFORMA.

Una vez trasladado al nuevo hospital el servicio de admisión general se acondicionó este espacio que quedó libre en el acceso a urgencias ampliándose el mostrador de admisión y el despacho de información, además de crearse un corredor interno que comunica el vestíbulo de espera general con el acceso a urgencias. Así mismo se trasladaron los dormitorios de los médicos de guardia a la cuarta planta y se utilizó el espacio para ampliar las urgencias.

De esta manera se pudo duplicar el área de observación de urgencias que ahora contará con 32 sillones, y permitirá además separar el área de pacientes en observación general de los de la crítica y habrá otro apartado para los enfermos psiquiátricos "que tendrán ahora la intimidad que necesitan".

También se ha creado una unidad de dolor torácico que permite que los pacientes con molestias en el pecho susceptibles de sufrir angina o infarto sean atendidos en el servicio de urgencias y practicadas las pruebas requeridas por el facultativo en un plazo máximo de 24 horas, lo que les evitará el ingreso en caso de que sean negativas.

UNIDAD DE PREINGRESO.

En 2007 desde el hospital se pensó que una parte de la solución del problema pasaba por crear una unidad de preingreso que permitiera descargar el servicio de pacientes pendientes de cama que restaban operatividad al área de observación de cara a evitar ingresos.

Buitrón señaló que esta unidad mejoró la situación, pero que no resolvía de manera definitiva la sobrecarga de urgencias, por lo que se decidió destinarla también a partir de ahora a resolver casos en las primeras 24 ó 48 horas sin necesidad de ingresar a los pacientes.

La reforma supuso una obra valorada en 410.000 euros, a los que hay que añadir otros 84.000 en mobiliario y un coste de personal de 850.000 euros. Esta unidad supone la reducción de ingresos hospitalarios en un 10%.

El área de pacientes de esta unidad cuenta con nueve cuartos con capacidad para tres pacientes cada uno y otros cuatro cuartos individuales que se pueden aprovechar para aislamientos, lo que supone contar con 31 camas. Cada habitación cuenta "con los más modernos sistemas de acondicionamiento" como ventanas con aislamiento térmico y acústico. Además cada cama tiene regulador de luz, entre otras comodidades.

La zona de trabajo es similar a una unidad de hospitalización tradicional con sistemas informáticos, timbres, comunicación con el paciente, teléfonos y fax y se caracteriza "por la comodidad que ofrece a sus pacientes".