La ausencia de unidades geriátricas en Balears aumenta el sufrimiento y la mortalidad de los ancianos, según la SEGG

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología apunta 30.000 personas perjudicadas en las islas por falta de decisión política

Europa Press Islas Baleares
Actualizado: miércoles, 6 junio 2007 15:26

PALMA DE MALLORCA, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

La inexistencia de unidades especializadas en geriatría en todos los hospitales públicos de Baleares provoca un aumento de la mortalidad y de las situaciones de dependencia entre las personas mayores de las islas, ya que no reciben la atención especializada que requiere un amplio porcentaje de los pacientes más viejos del archipiélago.

El presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, Isidoro Riupérez, presentó hoy en rueda de prensa el 49º Congreso de la entidad que tendrá lugar entre hoy y el sábado día 9 en Palma. Según dijo, Baleares presenta una cartera de servicios "insuficiente" para las personas mayores.

Ningún hospital de las islas, ni tan siquiera los recientemente construidos, cuentan con esa unidad geriátrica que demandan, por lo que cerca de 30.000 ancianos --que serían posibles usuarios de estos servicios-- se ven privados de una atención sanitaria adecuada, precisó el presidente del Comité organizador del Congreso de la SGEE, Enrique Campos.

Entre las consecuencias de esta carencia asistencial, Riupérez destacó la insuficiente prevención, diagnóstico y tratamiento de los problemas de salud complejos y, como resultado de ello, un mayor sufrimiento, dependencia y mortalidad en este colectivo. "A las personas de más de 75 años y los pacientes especialmente frágiles no les basta un médico generalista. Presentan una serie de complejidades en las que los geriatras están específicamente formados", añadió.

Acerca de una posible falta de profesionales médicos que justificara la carencia señalada en Baleares, Riupérez recordó que cada año salen al mercado laboral promociones de especialistas provenientes de centros docentes dedicados a la formación geriátrica y que los mallorquines que forman parte de esas promociones se ven obligados a buscar trabajo fuera del archipiélago.

Según Riupérez, en España se producen importantes desequilibrios territoriales en este aspecto, ya que determinadas regiones ofrecen a su población anciana servicios de los que otras Comunidades carecen. "En Madrid, ocho nuevos hospitales impulsados cuentan con estos servicios. El Estatuto andaluz supone un avance esencial porque garantiza, en una región históricamente entre las más retrasadas, la atención geriátrica a todos los ancianos que la necesiten. Baleares está por encima de la media española en muchas cosas, pero la geriatría no es una de ellas", remarcó.

Por su parte, Campos explicó que lo deseable es ofrecer una continuidad asistencial a las personas mayores y satisfacer las necesidades de los pacientes de edad avanzada que sean convalecientes, los de media y larga estancia o incluso en la atención domiciliaria y hospitales de día. "La gran carencia en Baleares está en la ausencia de la asistencia geriátrica dentro de las carteras de servicios de los hospitales de enfermos agudos. El primer paso es la decisión política de crear esos espacios", dijo.

Entre un 20 y un 30 por ciento de las personas mayores de 65 años ingresadas en los hospitales de las islas --entre los que se hallan los incapacitados, ancianos con problemas mentales y sociales y también todos los dependientes-- serían pacientes asignables a estas unidades geriátricas. En el archipiélago, donde la población de más de 65 años es de unas 135.000 personas, esta cifra se sitúa entre los 25.000 y los 30.000 ancianos susceptibles de recibir estas atenciones especializadas.

La SEGG, nacida en Madrid en 1948, cuenta en la actualidad con casi 2.400 socios de más de una treintena de profesiones y constituye la cuarta Sociedad de Geriatría y Gerontología de Europa. Entre sus objetivos figuran el avance del conocimiento del proceso del envejecimiento humano, el aunamiento de esfuerzos de los investigadores de este campo, promover la mejora de la calidad de vida de las personas de edad avanzada, el apoyo a los organismos sanitarios y sociales que se ocupen de los problemas sanitarios y sociales de la vejez y el diseño de sistemas de atención y formación en Geriatría y Gerontología.

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