Dos psiquiatras desmienten al acusado por el crimen de Sencelles: "La cocaína no da amnesia"

Actualizado 28/11/2019 15:07:18 CET
El acusado por el crimen de Sencelles, en el juicio en la Audiencia Provincial
El acusado por el crimen de Sencelles, en el juicio en la Audiencia Provincial - EUROPA PRESS

Los análisis no permiten determinar si el acusado por el crimen de Sencelles consumió cocaína el día de los hechos

PALMA DE MALLORCA, 28 (EUROPA PRESS)

Dos psiquiatras citados como peritos en el juicio por el crimen de Sencelles de mayo de 2017 han desmentido este jueves la versión del acusado, que declaró que no recordaba nada del día de los hechos, y han afirmado que su amnesia es "simulada".

"La intoxicación por cocaína no da amnesia", han insistido en su declaración en la cuarta sesión del juicio, que celebra un tribunal del jurado en la Audiencia Provincial. La pericial de estos dos facultativos fue propuesta por los familiares de la víctima.

Cabe recordar que la principal línea de la defensa, que no cuestiona la autoría de la muerte, es que el hombre atacó a su ex suegro bajo los efectos de las drogas, un argumento con el que pide calificar los hechos de homicidio y no de asesinato. La víctima recibió numerosas puñaladas y golpes en la cabeza.

La Fiscalía pide para él 30 años de prisión por asesinato y robo con violencia, y los familiares del fallecido piden prisión permanente revisable.

Los psiquiatras han explicado que las amnesias las provocan elementos "orgánicos" que hayan alterado la capacidad de conservar recuerdos, como por ejemplo una esquizofrenia grave, un traumatismo craneoencefálico o un ictus. "En una amnesia verdadera hay una patología, no es utilitaria, no conviene, ni gana nada el paciente, ni tiene ningún beneficio en decir que no lo recuerda; abarca lo positivo y lo negativo", ha detallado uno de los médicos, que considera que la amnesia del acusado es "selectiva".

Los dos psiquiatras, que examinaron en conjunto los datos históricos médicos del acusado, han rechazado tajantemente que sufra un trastorno severo de adicción a la cocaína, sino en todo caso "leve", con un consumo "moderado".

Los dos psiquiatras han destacado que el acusado no presenta complicaciones psiquiátricas ni médicas típicas de la adicción a esta sustancia -como por ejemplo, problemas de tabique nasal-, y que tampoco constan registros de ingresos por intoxicaciones, peleas o accidentes de tráfico, ni el consumo ha interferido en su vida laboral.

También han resaltado que el acusado no consumía mientras tenía a su cargo a su hija pequeña, y que refería "un patrón de consumo en fin de semana", "para divertirse". Además, en abril de 2017, el mes anterior al crimen, un médico le diagnosticó una dependencia en remisión. Igualmente, los peritos de la acusación han recalcado que "no aparecen síntomas de abstinencia ni en el momento de la detención, donde sería esperable en un paciente con un nivel de consumo importante".

"Está claro que controlaba su consumo. Está clarísimo. Él lo dice y por eso no busca ayuda", ha subrayado uno de ellos. El acusado acudió en una ocasión a un Centro de Atención a las Adicciones (CAD) en 2003, pero no volvió.

Con estos datos, los psiquiatras rechazan la hipótesis de que el acusado pudiera cometer el crimen bajo los efectos de una intoxicación por cocaína, entre otros motivos, porque condujo en coche hasta la finca en Sencelles y posteriormente hasta otra en Santa Margalida y porque dejó cerradas las puertas y ventanas de la vivienda tras presuntamente registrarla en busca de dinero. "Para hacer todo se necesita cierta coordinación de reflejos", han enfatizado.

Tras esto, la acusación particular ha preguntado a los facultativos si creen que el acusado tuvo alterada su voluntad. "No tenemos duda de que lo hizo con plena libertad", han respondido.

LOS ANÁLISIS NO PERMITEN DETERMINAR SI CONSUMIÓ COCAÍNA ESA NOCHE

Por otra parte, han comparecido como peritos los técnicos que analizaron las muestras biológicas del acusado y la víctima. Con todo, los resultados permiten determinar si el acusado consumió cocaína el día de los hechos, puesto que las muestras fueron recogidas una semana después y la ventana de detección es de dos días.

Los análisis de orina, cuyas muestras se tomaron tras la detención del acusado, detectaron presencia de metabolitos de cocaína, pero según los expertos es imposible confirmar si el acusado estaba drogado o ebrio cuando se produjo el ataque.

Los peritos detectaron también consumo de antidepresivos en las muestras biológicas del acusado. También se detectaron antidepresivos en las muestras de la víctima, con una concentración letal, pero según ha aclarado la química encargada del análisis, esto se debe a una redistribución 'postmortem' en el cuerpo -la muestra se tomó del cadáver, dos días después de la muerte-, y no es posible establecer con seguridad la concentración que tenía en el momento del ataque.

También ha declarado el experto en criminalística que cotejó las huellas de pisadas de la escena del crimen, y ha confirmado que son compatibles con el calzado intervenido al acusado.

MAYO DE 2017

Los hechos se remontan a mayo de 2017. Según la Fiscalía el acusado se dirigió a la casa familiar de su expareja, con quien tenía una hija menor, con el objetivo de obtener dinero. En la finca se encontraba el padre, quien le abrió la puerta y le dejó entrar, pero que no quiso darle dinero.

La Fiscalía sostiene que el acusado reaccionó violentamente, golpeando a la víctima con un recipiente de cerámica y una olla y, que seguidamente, le atestó diversas puñaladas con un cuchillo hasta causarle la muerte.

Después, presuntamente, el investigado revolvió toda la casa y se apoderó de un recipiente que contenía una cantidad de desconocida de dinero y del teléfono móvil de la víctima, y se marchó.

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