Archivo - La diputada del PP en el parlamento balear Cristina Gil Membrado interviene durante una sesión plenaria, en el Congreso de los Diputados, a 10 de febrero de 2026, en Madrid (España). El pleno debate sobre la cuestión ferroviaria a petición del g - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
PALMA 5 Jun. (EUROPA PRESS) -
El PP ha registrado en el Parlament una iniciativa para que se reconozca la ley de Derecho de Asociación Política de 1976 como uno de los instrumentos normativos fundamentales de la Transición, cuando se cumplen 50 años de su aprobación.
La diputada Cristina Gil, impulsora de la iniciativa, ha subrayado que esta ley fue el primer "paso real" hacia el pluralismo político en España y ha subrayado el "coraje" de Adolfo Suárez al defenderla ante unas Cortes franquistas argumentando que había que "elevar a nivel político lo que a nivel de calle era ya, simplemente, normal".
La Ley 21/1976 fue aprobada el 14 de junio de aquel año con 338 votos a favor, tras ser defendida por Suárez ante las Cortes el 9 de junio, semanas antes de ser nombrado presidente del Gobierno.
Esta norma permitió la inscripción de asociaciones políticas, constituyendo un primer paso hacia la posterior legalización de los partidos políticos y abrió el camino hacia un sistema de libre concurrencia política que culminaría con las elecciones de junio de 1977 y la Constitución de 1978.
"Cincuenta años después merece el reconocimiento institucional que le corresponde", ha subrayado Gil. Para la diputada 'popular', conmemorar este aniversario es también una oportunidad para reivindicar la Transición como legado colectivo dado que "los valores que consagra la Constitución --la libertad, la igualdad, la justicia y el pluralismo político-- no surgieron de la nada".
Gil ha reivindicado que fueron el resultado de un proceso de transformación valiente y ejemplar y que reivindicar la Transición es "reivindicar el mejor legado como país".
La iniciativa de los 'populares' insta al Parlament a impulsar actuaciones institucionales, académicas y educativas para fomentar el conocimiento de ese proceso histórico y de sus principales hitos, así como a reafirmar el compromiso con los valores constitucionales.
En este sentido, Gil ha insistido en que "defender esta herencia es una responsabilidad de todos los demócratas, independientemente de su signo político".
Gil ha concluido subrayando que el 50 aniversario de la norma es "una oportunidad para reconocer institucionalmente un proceso que situó a España como referente internacional de transformación política pacífica, basada en el consenso, en el respeto a la legalidad y en la integración de la pluralidad".