Archivo - Imagen de archivo de la Policía de Pakistán en un ataque contra una comisaría - -/PPI via ZUMA Press Wire/dpa - Archivo
MADRID, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -
El balance de muertos a causa del atentado suicida perpetrado el sábado contra un puesto de control en la ciudad paquistaní de Dera Ismail Jan, situada en la provincia de Jáiber Pastunjua (norte), ha ascendido a 15, incluidos dos fallecidos después de que personas armadas abrieran fuego contra un vehículo que intentaba evacuar de la zona a varias víctimas.
Fuentes de seguridad citadas por la cadena de televisión paquistaní Geo TV han señalado que un total de once personas, incluido un niño de dos años, murieron después de que un terrorista suicida empotrara un vehículo contra un puesto de control en el área de Darazanda. Entre las víctimas hay además seis policías y dos agentes de Aduanas.
El ataque, que dejó además 35 heridos de diversa consideración, entre ellos varios en estado crítico, se vio seguido por un ataque contra una ambulancia que intentaba evacuar a varias de las víctimas, suceso que se saldó con la muerte de dos trabajadores de los equipos de emergencia.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha condenado firmemente el atentado y ha recalcado que las autoridades "nunca permitirán que los sacrificios de los protectores de la nación en la guerra contra el terrorismo sean en vano". Así, ha reseñado que su Gobierno está decidido a "eliminar el terrorismo".
En esta línea, el presidente paquistaní, Asif Alí Zardari, ha condenado el ataque ya ha ordenado a las autoridades que den la mejor atención a los heridos. "Atacar a civiles inocentes y a miembros de las fuerzas de seguridad con atentados terroristas es algo condenable", ha apuntado en un mensaje en redes sociales.
Por su parte, el ministro del Interior, Mohsin Naqvi, ha apuntado directamente al grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes y que por ahora no ha reivindicado la autoría del ataque, y ha insistido en que "sus actos cobardes no pueden debilitar la determinación de la nación a la hora de luchar contra el terrorismo".
El atentado fue ejecutado cerca de una semana después de otro ataque contra una instalación policial adyacente a una mezquita en la ciudad de Kohat, también en Jáiber Pastunjua, un suceso que se saldó con al menos 22 muertos, entre ellos 16 policías, y más de un centenar de heridos. Pakistán respondió al ataque bombardeando supuestos objetivos de TTP en Afganistán.
La zona fronteriza entre los dos países ha sido desde hace años escenario de inseguridad, especialmente a causa de los ataques por parte de los talibán paquistaníes, en medio de acusaciones de Islamabad a India y los talibán afganos por su presunto apoyo a la organización, algo rechazado desde Nueva Delhi y Kabul.
Estas tensiones derivaron a finales de febrero en un nuevo conflicto entre Pakistán y Afganistán tras una serie de bombardeos por parte de Islamabad contra supuestos objetivos de TTP. A pesar de que las partes alcanzaron un alto el fuego, durante los últimos meses se han registrado varios cruces de ataques.