Australia.- RBS no logra vender los activos australianos de ABN tras la retirada del australiano CBA

Actualizado 14/08/2008 19:21:23 CET

LONDRES, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

El banco británico Royal Bank of Scotland (RBS), la segunda mayor entidad de Reino Unido, podría verse forzado a retomar sus planes para la integración de los activos de ABN Amro Australia Holdings, con presencia en Australia y Nueva Zelanda, después de que la entidad australiana Commonwealth Bank (CBA) haya anunciado su renuncia a la compra de dichos activos ante la actual crisis en los mercados financieros.

El mayor banco hipotecario de Australia informó de que se había retirado de las conversaciones con RBS sobre la potencial adquisición de ABN Amro Australian holdings tras considerar que la actual situación económica, la incertidumbre en los mercados financieros y los riesgos asociados a la integración de estos "complejos negocios" en este momento no iban en el mejor interés de sus accionistas.

La retirada de CBA representa un nuevo fracaso en los intentos de RBS de desprenderse de los activos australianos y neozelandeses que adquirió tras la compra de ABN Amro junto a Santander y Fortis, tras la renuncia del banco australiano National Australia Bank (NAB), que el mes pasado había iniciado negociaciones exclusivas con la entidad escocesa.

La potencial venta del ABN Amro Australia Holdings se enmarcaba en la estrategia de RBS para captar unos 4.000 millones de libras (unos 5.000 millones de euros) y fortalecer su balance, puesto que acumula depreciaciones y pérdidas crediticias de más de 10.000 millones de euros, lo que la sitúa entre las diez entidades más afectadas por las turbulencias financieras.

En este sentido, el banco escocés se vio forzado en junio a realizar una ampliación de capital de 12.000 millones de libras esterlinas (unos 15.000 millones de euros), la mayor de Europa.

El banco británico indicó que el fracaso en la venta de estos activos, que los analistas valoran en 1.000 millones de dólares australianos (586 millones de euros), tendrá escaso impacto en los ratios de capital de su balance, ya que no tenía previsto obtener grandes ganancias de capital, según señala el diario 'Financial Times'.