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MADRID, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un tribunal de Camerún ha condenado a diversas penas de cárcel a cuatro soldados acusados de una matanza de civiles cometida en febrero de 2020 en una de las regiones de mayoría anglófona del país, después de que el Gobierno camerunés reconociera meses después la responsabilidad de varios militares en estos hechos y afirmara que los sospechoso habían intentado ocultar pruebas.
Así, la corte ha dictado penas de entre cinco y diez años contra los acusados, identificados como Maxwell Tana Nfor, Gilbert Haranga, Cyrille Sanding Sanding y Baba Guida, por su papel en la matanza de 22 personas, entre ellas trece niños, según ha recogido el portal camerunés de noticias ActuCameroun.
Ilaria Allegrozzi, investigadora de la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW), ha criticado que el veredicto no incluya indemnizaciones a las familias de las víctimas. "Los oficiales de alto rango quedaron impunes y las sentencias son insuficientes", ha apuntado en redes sociales.
"Se perdió una oportunidad de rendición de cuentas", ha lamentado, al tiempo que ha resaltado que "los asesinatos en Ngarbuh fueron uno de los peores incidentes de abusos cometidos por las fuerzas camerunesas", en el marco del conflicto con separatistas anglófonos en dos regiones del oeste del país africano.
Por su parte, Sother Menkem, uno de los abogados de las víctimas, ha indicado en declaraciones concedidas a la cadena de televisión británica BBC que "la sentencia es tan leve que puede calificarse de amistosa, ya que se está hablando de una masacre", especialmente teniendo en cuenta que el Código Penal contempla condenas de diez años por asesinato e incendio.
La Presidencia camerunesa indicó en abril de 2020 que las investigaciones sobre la matanza en Ngarbuh, en la Región Noroeste, revelaban la responsabilidad del Ejército en lo sucedido en la localidad, que describió como "un centro donde terroristas secesionistas se reagruparon y en un polo logístico para el suministro de armas, municiones y combustible para los grupos secesionistas".
Así, afirmó que el mayor Charles Eric Nyiangono autorizó una "misión de reconocimiento" al frente de la cual estuvo el sargento Baba Guida, quien envió a la zona a tres militares y dos gendarmes, a los que se sumaron 17 miembros de un "grupo local de vigilantes", tras lo que supuestamente estallaron unos enfrentamientos en el lugar en los que habrían muerto los civiles.
"Movidos por el pánico, los tres militares, con la ayuda de algunos miembros del comité de vigilantes, intentaron ocultar los hechos provocando incendios", sostuvo la Presidencia, antes de agregar que Baba Guida "presentó un informe deliberadamente sesgado a sus superiores, sobre el que el Gobierno fundamentó su primer comunicado".
Las regiones anglófonas de Camerún --Noroeste y Suroeste, otrora parte de las colonias británicas en África pero que decidieron unirse al Camerún francés-- se han visto sacudidas por el conflicto a raíz de la represión de los movimientos separatistas tras la autoproclamación de la independencia de Ambazonia el 1 de octubre de 2017.
Desde entonces, los grupos armados han proliferado y el apoyo a los separatistas, hasta entonces bastante marginal, se ha visto acrecentado. El Gobierno respondió mediante una dura represión, durante la que las organizaciones de Derechos Humanos han acusado a las fuerzas de seguridad de cometer atrocidades.