Crónica EEUU.- Obama muestra sus faceta más "republicana" al opinar sobre la pena de muerte y el control de armas

Actualizado 29/06/2008 17:47:25 CET

El candidato demócrata acepta la posibilidad de solicitar la pena capital para los violadores infantiles "en determinadas ocasiones"

MADRID, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

El candidato demócrata a la presidencia, Barack Obama, ha demostrado esta semana que su reputación como uno de los senadores más liberales del Congreso estadounidense puede quedar supeditada a la necesidad de ganarse al sector republicano más moderado si quiere ganar la Casa Blanca frente a su rival directo, el senador republicano John McCain. Esta tendencia se ha visto en dos comentarios de Obama a sendas decisiones del Tribunal Supremo, en las que el senador por Illinois ha considerado que solicitar la pena de muerte para los violadores de menores entra dentro de los parámetros constitucionales, y cierta afinidad con la opinión del Alto Tribunal estadounidense sobre suprimir la prohibición del uso de armas en Washington D.C.

El pasado miércoles, el Tribunal Supremo estadounidense decretó que la pena de muerte era inconstitucional en los casos de violación infantil. En ese momento, Obama sorprendió a muchos analistas cuando se alineó con la minoría conservadora representada por jueces como Samuel Alito o Antonin Scalia, al afirmar que "en determinados casos" es lícito pedir la pena de muerte para el violador.

"Creo que la violación de un niño pequeño, de seis u ocho años de edad, es un crimen espantoso y si un estado resuelve decidir sobre circunstancias limitadas, concretas y bien definidas en las que la pena de muerte es, al menos, potencialmente aplicable, en este caso no se violaría nuestra Constitución", declaró Obama.

Y un día después, después de que el juez Scalia opinara sobre la prohibición de las armas en el estado con mayor índice de criminalidad del país, Obama apeló nuevamente a la Carta Magna norteamericana, pero con numerosos matices.

"Siempre he creído que la Segunda Enmienda --que refleja el derecho de los estadounidenses a portar armas de fuego-- protege el derecho del individuo a estar armado, pero también me identifico con esas comunidades asoladas por el crimen, que quieren salvar a nuestros hijos de la violencia que plaga nuestras calles a través del sentido común, y medidas de seguridad efectivas. El Tribunal Supremo acaba de apoyar esta opinión", comentó en declaraciones recogidas por el magazín 'Time'.

RESPUESTA REPUBLICANA

La respuesta de McCain ha llegado a través del senador republicano Sam Brownback, por Kansas. "La declaración de Obama es un increíble gesto de indecisión", explicó. El consejero de McCain, Randy Scheunemann se mostró incluso más contundente ese mismo día en conferencia de prensa. "Lo que esta campaña está dejando claro es que lo más importante para el senador Obama es la fortuna política del senador Obama. Ha demostrado que no hay postura que no que no se pueda negociar, o tema sujeto a cambio, dependiendo de como calcule su repercusión en su capital político", declaró, invocando el estereotipo del "demócrata indeciso" que tan mala fama granjeó a John Kerry frente a George W. Bush en las elecciones de 2004.

Pero el problema al que se enfrentan los "barones" republicanos es que, en realidad, Obama ha mostrado siempre cierta coherencia --de nuevo, en algunos aspectos-- en sus opiniones más centristas. Desde el principio, su postura sobre la petición de pena de muerte para los violadores de menores se corresponde sobre su opinión general sobre la pena capital a lo largo de su carrera como senador por Illinois. No obstante, cuando se refiere a la ley de prohibición de armas, Obama se ha mostrado partidario en numerosas ocasiones de este edicto.

Sin embargo, para el consejero legal y antiguo compañero de universidad de Obama, Cass Sunstein, esta coherencia es inquebrantable. "No percibo que Obama se haya alejado de sus declaraciones ni en la pena de muerte o en los casos de armas de fuego", ya que al senador "no se le puede definir con facilidad" en lo que a cuestiones sociales se refiere, como cuando defendió al Gobierno estadounidense a la hora de emplear los Diez Mandamientos en público. El candidato a la presidencia, explica Sunstein, siempre ha creído en las garantías que proporciona la Segunda Enmienda.

El caso es que el contexto en el que Obama ha realizado estas declaraciones resulta inapropiado. Hubiera quedado mucho mejor ante sus detractores si mostrara esta visión más aproximada al conservadurismo moderado antes de obtener la victoria en la campaña electoral demócrata. Desde su triunfo, ha contratado al economista pro globalización Jason Furman; y el pasado Día del Padre, el senador se desmarcó con un discurso en el que criticó el problema de los padres ausentes de la vida familiar, y de los efectos que conlleva sobre la sociedad. "Lo que te convierte en un hombre no es la habilidad de tener un niño, sino el coraje de criar a uno", proclamó. Y la semana pasada, Obama rompió completamente su línea en contra de las excesivas competencias del programa de "escuchas", al anunciar su voto a favor a nuevas ampliaciones de la ley.

UN TRIBUNAL RELEVANTE

Independientemente de la postura de Obama, las recientes decisiones del Supremo han vuelto a poner de relieve la importancia del Alto Tribunal en la campaña. El mismo McCain es vulnerable a las acusaciones que pesan sobre él cuando se le responsabiliza de emplear al Tribunal Supremo con fines políticos.

A principios de mes, cuando el Tribunal garantizó el derecho de 'habeas corpus' a los prisioneros de Guantanamo, McCain respondió con duras palabras a pesar de que fuentes cercanas al senador republicano pretende cerrar la cárcel para mejorar la imagen de Estados Unidos en el mundo --en otro guiño a la verdadera naturaleza de McCain, más cercano al centro de lo que afirman sus detractores--.

Los liberales por su parte, esperan que independientemente de la respuesta de Obama a las decisiones del Supremo, sean las propias cuestiones sobre las que opina las que atraigan a los votantes. Y se nota que el Tribunal está en época electoral. "Sólo hace falta un juez más para que se adopten decisiones negativas que eliminen los derechos que la mayoría de los estadounidenses dan por supuestos", indicó la presidenta de la organización El Pueblo por el Modo de Vida estadounidense, Kathryn Kolbert.