Actualizado 23/01/2008 21:20 CET

Crónica Italia.- Prodi supera la moción de confianza en la Cámara de los Diputados y se prepara para la del Senado

Prodi podría pedir la dimisión ante la perspectiva de ser derrotado en la Cámara Alta, donde no tiene mayoría parlamentaria

ROMA, 23 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -

El Gobierno que dirige el primer ministro Romano Prodi superó hoy la moción de confianza al que fue sometido en la Cámara de los Diputados con 326 votos a favor y 275 en contra, superando así el primer obstáculo de la grave crisis que está atravesando. De los 630 diputados con derecho a voto en la Cámara de Representantes italiana, acudieron a la cita un total de 601.

Después de una intensa jornada de trabajo, durante la que los parlamentarios fueron exponiendo y razonando sus respectivas declaraciones de voto, la Cámara Baja renovó su confianza en el Ejecutivo de Prodi. Sin embargo, este resultado ya era de esperar, dada la holgada ventaja de escaños de que goza con respecto a los partidos de la oposición.

La única sorpresa de la votación de hoy fue la ausencia del pequeño partido dimisionario de la Udeur, que decidió no acudir al voto al considerar que "no podíamos votar en contra de una política que hasta ayer aprobábamos", según declaró una de sus miembros, Federica Rossi Gasperrini.

Precisamente, este partido minoritario --que sólo agrupa el 1,4% de los votos-- ha sido la causa directa de la crítica situación que atraviesa el Gobierno de Romano Prodi, después de que el lunes decidiera salir de la coalición de centro-izquierda, retirando así su apoyo al 'premier'.

Aun con todo, diversos miembros del partido reiteraron hoy su intención de votar en contra o abstenerse --lo que equivaldría igualmente a un voto contrario-- en caso de que el Gobierno se someta mañana definitivamente a una moción de confianza en el Senado, que es donde reside la verdadera prueba de fuego para su supervivencia.

NO SALEN LOS NÚMEROS EN EL SENADO

De hecho, en la Cámara Alta, los números no salen. Tras la salida de la Udeur, el Gobierno se ha quedado con un senador menos que la oposición (155 contra 156). Si estos números se mantuvieran, el Gobierno todavía se podría salvar, gracias al voto positivo de seis de los siete senadores vitalicios, que según las previsiones, estarían dispuestos a dar su apoyo a Prodi.

No obstante, la situación se ha ido complicando todavía más a lo largo de las últimas horas. Además de los tres dimisionarios de la Udeur, el Gobierno ha perdido el apoyo de otros aliados de coalición, como el senador de extrema izquierda Franco Turigliatto, que ya ayer anunció que no le renovará su confianza.

A media mañana, despuntó la decisión de otro miembro de la coalición, el senador del grupo mixto Domenico Fisichella, que también le retirará su apoyo, mientras que los últimos en cambiarse de bando fueron los Liberaldemócratas --el pequeño movimiento que se escindió de la Margarita tras la creación del Partido Democrático-- y que cuenta con tres escaños en Palazzo Madama, sede del Senado italiano.

No obstante uno de estos, Natale D'Amico, se desmarcó de sus otros dos compañeros, anunciando que votará a favor de Prodi, con tal de que no se convoquen elecciones con la ley electoral actual, que "no garantizaría la formación de un gobierno capaz de abordar los problemas de este país".

PRODI PODRÍA DIMITIR HOY

Ante esta perspectiva y la posibilidad de perder de modo aparatoso la moción de confianza en el Senado, no se descarta la posibilidad de que el primer ministro presente antes su dimisión, tal y como le habría pedido el presidente de la República, Giorgio Napolitano.

De hecho la petición unánime de la oposición es la dimisión inmediata de Prodi, tal y como declararon los principales dirigentes del centro-derecha, desde el líder de Forza Italia, Silvio Berlusconi, hasta el de Alianza Nacional, Gianfranco Fini, el de la Liga Norte, Umberto Bossi, y el de la Unión de Demócratas Cristianos (UDC), Pier Ferdinando Casini.

A diferencia de todos los demás, que no dudan en pedir elecciones anticipadas, Casini difiere y asegura que, tras la dimisión de Prodi, podría tener sentido la formación de un Gobierno institucional, cuya función sería la de sacar adelante la reforma de la ley electoral.

De hecho, para muchos observadores y representantes políticos, la cuestión de la norma electoral se halla en la base de esta nueva crisis de Gobierno. En declaraciones a Europa Press, el diputado del Partido Democrático (PD), Piero Fassino, aseguró que el problema para Prodi no ha sido tanto "la pérdida de la Udeur, sino la exasperante fragmentación" del sistema parlamentario italiano, donde coexisten al mismo tiempo un total de 39 formaciones diversas, entre partidos subpartidos y movimientos políticos.

Por esta razón, si finalmente, Prodi se ve obligado a presentar su dimisión, una de las soluciones que se barajan es la creación de un Gobierno interino, que sea capaz de preparar una ley que termine con los partidos pequeños, creando un sistema bipolar y dando estabilidad a los Gobiernos que vengan en el futuro.

El camino hacia la crisis de Gobierno empezó la semana pasada, después de que el ex ministro de Justicia, Clemente Mastella presentara su dimisión como consecuencia del arresto domiciliario de su mujer, Sandra Lonardo, que es la presidenta del Consejo Regional de la región de Campania (Sur de Italia), en relación con un caso de corrupción y 'clientelismo' en el ámbito de la sanidad pública y en cuya lista de investigados también figura el ex ministro.