Crónica O.Próximo.- La fuerzas de seguridad de Hamás y Al Fatá violan los Derechos Humanos a diario

Actualizado 30/07/2008 21:25:09 CET

HRW denuncia en su último informe las torturas y detenciones ilegales cometidas por Hamás y Al Fatá en Gaza y Cisjordania

NUEVA YORK, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

La oleada de detenciones llevadas a cabo desde el pasado viernes en Gaza y Cisjordania por parte de Hamás y Al Fatá contra miembros de las facciones rivales han aumentado el número de palestinos que ven violados sus Derechos Humanos, según denunció hoy la ONG Human Rights Watch (HRW). Muchos de los detenidos durante el fin de semana han sido víctimas de tortura y de detenciones ilegales en los últimos días.

Es el caso de un hombre de 35 años que fue detenido el pasado día 28 en Gaza y que está en coma, esperando ser enviado a un hospital israelí para ser tratado de la herida de bala y las cuatro fracturas que le causaron las Brigadas de Al Qassam, brazo armado de Hamás, en una de sus piernas durante su detención. O el de otro hombre que también se encuentra hospitalizado en la localidad cisjordana de Nablus, tras recibir una paliza de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina para poder arrestarle, según han testificado varios activistas que trabajan en la zona.

Hamás, que mantiene el control de la Franja de Gaza desde hace más de un año, detuvo el fin de semana pasado a unos 200 simpatizantes de Al Fatá por su posible vinculación en el atentado que acabó con la vida de seis palestinos, una niña de cuatro años y cinco milicianos de Hamás, en el enclave costero el pasado viernes. Además, cerró las instalaciones de más de 100 organizaciones civiles, ONG y clubes deportivos por su vinculación con la facción rival e incautó numerosos ordenadores y documentos sin orden judicial. Varios testigos y ONG han informado de que las Brigadas de Al Qassam, brazo militar de Hamás, estaban al frente de las detenciones.

La respuesta de las fuerzas de seguridad de Al Fatá, que controla Cisjordania, tuvo como resultado la detención de más de 150 simpatizantes de Hamás, entre ellos profesores universitarios y dirigentes municipales de Nablús.

En el informe 'Lucha Interna: abusos palestinos en la Franja de Gaza y Cisjordania', HRW muestra con documentos las violaciones de Derechos Humanos cometidas por Hamás en Gaza y otras cometidas por Al Fatá en Cisjordania desde junio de 2007, cuando Hamás se hizo con el control del enclave costero, el último episodio del conflicto interno que mantienen los palestinos y que ha provocado detenciones políticas, torturas y malos tratos a miembros de ambas facciones.

VIOLACIONES DE DERECHOS HUMANOS ENTRE PALESTINOS

A pesar de que los dirigentes palestinos se han quejado reiteradamente de las violaciones de Derechos Humanos en forma de detenciones ilegales o torturas cometidas por Israel, el informe revela que la lucha política entre Hamás y Al Fatá ha empeorado gravemente la situación de estos derechos en los territorios palestinos.

"La lucha política entre Hamás y Al Fatá se está cobrando más y más víctimas de graves violaciones de Derechos Humanos cada día", señaló el subdirector para Oriente Próximo y el norte de África de la organización, Joe Stork, quien aseguró que había entregado el documento a altos cargos de ambas facciones hace unos días y alertó del debilitamiento que producen las detenciones arbitrarias para el Estado de derecho.

DETENCIONES ARBITRARIAS Y TORTURAS

Según HRW, las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina han detenido sin orden de arresto a cientos de miembros y simpatizantes de Hamás en Cisjordania durante los últimos doce meses. Normalmente, asegura el informe, los oficiales encargados de realizar las detenciones no se identifican y no informan a los arrestados sobre las razones por las que se les detienen.

Además, la ONG asegura que en muchas ocasiones ni siquiera se ponen abogados de oficio a disposición de los detenidos y que las autoridades ignoran muchas órdenes de liberación emitidas por los tribunales. Con frecuencia, según HRW, las fuerzas de seguridad de Cisjordania utilizan diversos métodos de tortura, como el simulacro de ejecuciones, y les propinan palizas a base de puñetazos, patadas y golpes con todo tipo de objetos. En muchos de estos casos los servicios de inteligencia palestinos han estado implicados, según el informe.

En la Franja de Gaza, las fuerzas de seguridad de Hamás cometen abusos parecidos. Las detenciones arbitrarias contra supuestos oponentes políticos, torturas y restricciones a la libertad de expresión se han realizado habitualmente desde que el movimiento islamista se hiciese con el control del enclave costero.

En general, las detenciones en Gaza son "más breves pero más intensas que en Cisjordania", según el informe. Las detenciones ilegales son acompañadas de palizas y, en dos casos recogidos por la ONG, de disparos de bala que pasan cerca de las extremidades de los arrestados para amedrantarles.

HRW PIDE RESPONSABILIDADES

En la presentación del informe, HRW instó a los dirigentes de Hamás y Al Fatá a que liberen a todos aquellos que han sido arrestados durante los últimos días y durante el último año. Además, la organización pidió que se permita la entrada de organizaciones independientes para supervisar todas esas detenciones y aseguró que ambas partes deben asumir responsabilidades sobre el uso de la tortura.

"Tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania, las autoridades no se han responsabilizado de los casos en los que sus fuerzas de seguridad han cometido serios abusos", asegura el informe. HRW dice que los dirigentes de Hamás y de la Autoridad Palestina consultados habían asegurado que sus ejecutivos habían multado o castigado a aquellos oficiales que habían cometido torturas, pero cuando les pidieron datos oficiales, ambas facciones dijeron no disponer de esa información.

HRW también hace un llamamiento a aquellos países que financian económica y políticamente a cualquiera de las dos facciones para que se aseguren de establecer mecanismos para garantizar que el dinero que entregan para ayudar a mejorar las fuerzas de seguridad palestinas no sea utilizado para cometer graves violaciones de Derechos Humanos.