Detenido el último ex presidente taiwanés por corrupción y blanqueo de capitales

Actualizado 11/11/2008 20:58:41 CET
Reuters

TAIPEI, 11 Nov. (OTR/PRESS) -

El ex presidente taiwanés Chen Shui Bian fue detenido hoy en Taipei bajo el cargo de corrupción tras ser interrogado durante más de seis horas en el marco de una investigación por blanqueo de dinero y malversación de fondos públicos. En un escándalo sin precedentes, el ex presidente y su familia son sospechosos de haber enviado al menos 24 millones de euros a Japón, los Estados Unidos, las Islas Caimán, Singapur y Suiza. Hasta el momento, los fiscales investigaron a 15 personas, incluyendo a la esposa, al hijo y a varios amigos de Chen, y 8 de ellos siguen bajo custodia.

Chen Shui Bian fue presidente de Taiwán desde 2000 hasta el pasado mayo, y su política estuvo marcada por un fuerte carácter independentista y anti-china. Ya durante su mandato fue acusado de malversación de fondos públicos, pero la inmunidad que tenía por su cargo impidieron que se le juzgara. Pero tras perder su inmunidad, y tras una larga investigación, culminada con un interrogatorio de seis horas el pasado lunes, el Tribunal del distrito de Taipei presentó una solicitud para poder detener a Chen, acusado de malversación de fondos públicos, sobornos y corrupción, en el marco de una investigación por blanqueo de dinero.

Cuando se dirigía al interrogatorio, Chen mostró sus manos esposadas a la televisión local y a los medios que se agolpaban a las afueras de la oficina del fiscal. Además, en una conferencia de prensa concedida el día anterior, ya había asegurado que sería detenido "el martes", y que ese día entraría en "la Bastilla", en referencia a la revolución francesa. Además, anunció que seguiría "su lucha" desde prisión, proclamando que "Taiwán y China son dos países distintos". Por todo ello, las autoridades chinas temen que se puedan producir disturbios por parte de los seguidores del ex presidente independentista, por lo que han protegido la zona con más de 300 agentes.

CASI 24 MILLONES DE EUROS

Tanto Chen como su familia son sospechosos de haber enviado más de 24 millones de euros a Japón, los Estados Unidos, las Islas Caimán, Singapur y Suiza durante su mandato, apropiándose de bienes públicos, según informan los medios taiwaneses. Sobre esto, Chen aseguró que era inocente, pero admitió que su mujer había enviado dinero al extranjero, aunque sin su consentimiento. De todas formas precisó que ese dinero no provenía de "fondos públicos", según la agencia taiwanesa CNA.

El ex presidente se enfrenta a una pena de 5 años por cada uno de sus delitos, y si finalmente es detenido, Chen, que se define a sí mismo como "el mayor obstáculo para que se produzca la unificación entre China y Taiwán", se convertiría en el primer mandatario que es encarcelado en el país.