Archivo - Partidarios de Hezbolá se reúnen en un lugar conmemorativo al exlíder Hasán Nasralá, en Beirut, Líbano. - Abdul Kader Al Bay / Zuma Press / Europa Press
MADRID 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha instado al presidente de Líbano, Joseph Aoun, a exigir responsabilidades a todos aquellos que ordenaron, financiaron y dirigieron el envío de "varios cientos de kilos de explosivos" recientemente incautados al partido-milicia chií Hezbolá.
Durante una conversación telefónica para abordar los últimos acontecimientos en la región, el jefe de la diplomacia estadounidense ha subrayado que la posibilidad de devolver el cargamento al grupo armado "debe quedar totalmente descartada", según ha informado un portavoz del Departamento de Estado a Europa Press.
Por su parte, el mandatario libanés ha garantizado a Rubio que el Ejército y las fuerzas de seguridad del país están cumpliendo "plenamente" con su deber de impedir exhibiciones armadas, confiscar armas y combatir el contrabando. Un comunicado difundido por la presidencia libanesa afirma que Aoun ha asegurado que las autoridades judiciales están persiguiendo todos los casos y que la ley se aplicará "sin favoritismos" ni indulgencia hacia los perpetradores.
Asimismo, el presidente ha aprovechado la llamada para pedir a Washington que presione a Israel para que detenga sus ataques en las aldeas del sur del país, respete los términos del acuerdo marco y permita a los agricultores acceder a sus tierras "sin ser atacados".
Durante el diálogo, el secretario de Estado estadounidense también ha criticado la Ley de Boicot del Líbano de 1955, tachándola de "poco práctica" y denunciando que se utiliza de forma rutinaria para "procesamientos politizados" que disuaden los pasos hacia la paz. En este sentido, Rubio ha instado a establecer una comunicación militar directa entre las fuerzas libanesas e israelíes para reducir los errores de cálculo y avanzar en la implementación secuenciada del Marco Trilateral.
Esta conversación se produce en un contexto de elevada tensión, después de que un parlamentario del bloque Lealtad a la Resistencia --encabezado por Hezbolá--, Hasán Fadlalá, reconociera formalmente que el vehículo con explosivos incautado la semana pasada por las autoridades libanesas pertenecía a la formación chií.
El diputado reclamó la liberación de los detenidos y defendió que las armas están dirigidas "exclusivamente contra el enemigo" para "hacer frente a la ocupación" israelí, rechazando de plano las acusaciones sobre un supuesto plan para asesinar a opositores políticos. Las autoridades libanesas, así como Estados Unidos e Israel, han reclamado en numerosas ocasiones el desarme de Hezbolá, un paso que el grupo rechaza dar mientras las tropas israelíes no se retiren de los territorios ocupados.