El Ejército de RDC y el M23 se acusan mutuamente de matar a 19 personas en un ataque en Kivu Norte

Archivo - Imagen de archivo de militares de RDC en entrenamientos en el noreste del país
Archivo - Imagen de archivo de militares de RDC en entrenamientos en el noreste del país - Europa Press/Contacto/Alain Uaykani - Archivo
Publicado: viernes, 26 enero 2024 6:10


MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Ejército de República Democrática del Congo ha acusado este jueves al grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23) de matar a 19 personas y herir a otras 27 en un ataque con más de un centenar de granadas de mortero en la ciudad de Mweso, en la ciudad congoleña de Kivu Norte, si bien el grupo armado ha rechazado las acusaciones, alegando que las Fuerzas Armadas han llevado a cabo estos bombardeos contra zonas residenciales.

Las Fuerzas Armadas congoleñas (FARDC) han explicado que el miércoles por la noche los rebeldes lanzaron "varios ataques infructuosos" contra posiciones militares en varias ciudades del territorio de Masisi, de forma que, en reacción "a dichos ataques", los militares "contuvieron profesionalmente la barbarie hasta el punto de empujarlo más allá de la poblada ciudad de Mweso para evitar daños colaterales por parte de la población civil".

"Al constatar la pérdida de control de la ciudad de Mweso, los terroristas del M23 apoyados por el Ejército ruandés, en su huida lanzaron a ciegas 120 granadas de mortero apuntadas contra dicha ciudad, provocando así la muerte de 19 personas y 27 heridos entre civiles inocentes", reza un comunicado.

Las FARDC, que han pedido a la comunidad internacional "que se haga cargo de estos errores", han considerado este "acto terrorista como una grave violación del Derecho Internacional Humanitario", y han reiterado a los congoleños su compromiso de expulsar a los soldados ruandeses y a sus aliados del M23 del territorio nacional.

LOS REBELDES APUNTAN AL GOBIERNO

El líder del brazo político del M23, Bertrand Bisimwa, ha culpado al Gobierno congoleño del ataque "inaceptable" en el este del país, denunciando crímenes de guerra y exigiendo que las autoridades respondan por sus acciones. "Kinshsa utiliza sus drones para matar a personas inocentes lejos de las líneas de combate", ha asegurado.

"Desde Mweso, nos llegan imágenes horribles, un dron de la coalición de las fuerzas del régimen de Kinshasa acaba de bombardear zonas residenciales provocando una verdadera matanza entre la población civil inocente. Cuerpos de bebés, mujeres y hombres yacen en el suelo, casas completamente devastadas, iglesias y escuelas destruidas", ha expresado.

Bisimwa ha explicado a través de su perfil en la red social X, anteriormente conocida como Twitter, que no difundirán nuevas imágenes sobre el impacto del ataque "dado el carácter insoportable de las atroces imágenes de los cuerpos de las víctimas".

Por su parte, el portavoz del grupo, Lawrence Kanyuka, ha subrayado que el M23 "defendió profesionalmente a la población civil en Mweso y sus alrededores" y que "las fuerzas de coalición del régimen ilegítimo" no tomaron "ni un solo milímetro". "Derrotamos a estas fuerzas de la coalición y abandonaron las armas, municiones y equipo militar en el campo de batalla", ha agregado.

Asimismo, ha instado al presidente de RDC, Félix Tshisekedi, a que "dejen de atacar a la población civil" y ha pedido a la comunidad internacional "que rompa su silencio sobre las masacres en curso", perpetradas "con el apoyo de ciertas agencias de Naciones Unidas".

"Kinshasa (...) se apresuró a publicar un lacónico comunicado de prensa para desmentir la matanza que acaba de perpetrar contra la población de Mweso. Las poblaciones víctimas son testigos oculares de los perpetradores de estos crímenes atroces. Kinshasa tiene toda la responsabilidad. El M23 está decido a proteger a la población civil y no tolerará estos crímenes repetidos", ha declarado Kanyuka.

El M23 es un grupo rebelde formado principalmente por tutsis congoleños y que opera principalmente en la provincia de Kivu Norte. Tras un conflicto entre 2012 y 2013, RDC y el grupo firmaron en diciembre un acuerdo de paz. En dichos combates, el Ejército congoleño contó con apoyo de tropas de Naciones Unidas.

El grupo lanzó una nueva ofensiva en octubre de 2022, recrudecida a partir de noviembre, lo que provocó una crisis diplomática entre RDC y Ruanda por su papel en el conflicto y ha provocado preocupación en la región ante la posibilidad de que estalle un conflicto entre ambos países.

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