JARTUM, 11 May. (Reuters/EP) -
El Gobierno sudanés ha extendido indefinidamente el toque de queda impuesto ayer por las autoridades sobre la capital, Jartum, tras el asalto a la ciudad efectuado por los rebeldes del Movimiento para la Justicia y la Igualdad al confirmar que algunos milicianos se encuentran todavía en la ciudad después de que el Ejército repeliera su última ofensiva.
"Tenemos montones de luchadores derrotados que siguen vagando por las calles, estamos persiguiéndoles y no queremos que los civiles queden atrapados en el fuego cruzado", declaró el gobernador del estado de Jartum Abdel Haleem al Mutafi.
Esta misma mañana, El presidente sudanés, Omar Hasán al Bashir, anunciaba la ruptura total de las relaciones diplomáticas con Chad al acusar a su país vecino de financiar económicamente y suministrar armamento a los grupos rebeldes que operan en Darfur, en particular al Movimiento para la Justicia y la Igualdad (JEM), que ayer entraba por primera vez en la capital en un asalto repelido por las fuerzas militares sudanesas.
"Vamos a cortar nuestras relaciones diplomáticas con este régimen", declaró el presidente. "Los rebeldes son, en esencia, fuerzas chadianas que cuentan con el respaldo y que han sido preparadas en ese país, y que después se han trasladado desde Chad (hasta Sudán) bajo el liderazgo de Jalil Ibrahim", aseguró Al Bashir en relación al líder del JEM.
Se trata de la primera vez que los combates entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales se producen en la capital, a pesar de que el conflicto entre el Gobierno dominado por los árabes y los rebeldes de la periferia está activo desde hace décadas.