Guinea Ec.- Mann asegura que se le había garantizado el apoyo total de España al golpe de Estado contra Obiang

Actualizado 16/03/2008 15:41:37 CET

En una nueva entrevista afirma que acudió a Malabo con la misión de dirigir la escolta de Severo Moto en cuanto asumiera el poder

LONDRES, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

El antiguo militar de las fuerzas especiales británicas Simon Mann, presunto "cerebro" de un intento de golpe de Estado previsto para marzo de 2004 en Guinea Ecuatorial, ha asegurado que el supuesto financiador de la intentona, el empresario petrolero libanés Ely Calil, le había garantizado el apoyo total del Gobierno español al intento de derrocamiento del presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, según informó hoy el diario británico 'Daily Mail'.

En declaraciones exclusivas al rotativo publicadas hoy, Simon Mann afirmó que el llamado 'Proyecto Guinea Ecuatorial' ('GE Project') comenzó después de reunirse con Calil en su lujosa vivenda de Chelsea, en Londres, en abril de 2003. Durante ese encuentro, el libanés le informó de que le conocía "mucho" por sus actividades como mercenario en Angola y Sierra Leona. "Me sedujo completamente, es un hombre encantador y muy inteligente", declaró Mann sobre Calil.

"En el tercer encuentro, también en su casa, Calil me dijo casualmente: 'El lugar que me gustaría gobernar por un día es Guinea Ecuatorial'", prosiguió Mann. "Le pregunté por qué, no sabía nada sobre ese lugar y empezó a hablar sobre él y me dijo: 'Quiero que vengas a Madrid conmigo para reunirnos con Severo Moto', el líder de la oposición en el exilio", declaró. "Acepté", añadió.

"Moto me pareció muy sincero y me contó una historia terrible sobre Guinea Ecuatorial", explicó. "Ambos pintaron un cuadro realmente espantoso de miedo y odio", prosiguió. "Calil también me habló del inminente colapso del régimen y dijo que habría un golpe de Estado por parte del Ejército en cualquier momento", agregó. "Querían trasladar a Moto (a Guinea) y que yo dirigiera la guardia presidencial", aseguró Mann en la entrevista, ofrecida en el penal malabeño de Black Beach.

Mann aseguró que, según Calil, los partidarios de Moto en Guinea Ecuatorial garantizarían el control de Malabo y la detención del presidente Obiang Nguema. "Esperábamos aterrizar y empezar a estrechar manos, en ningún caso combatir. ¿Alguien puede imaginar que 80 hombres y yo íbamos a llegar a un aeropuerto internacional con armas y equipamiento nuevos que no habían sido probados y milagrosamente organizar la ocupación de un país?", se preguntó ante el periodista. "No soy valiente ni estúpido, íbamos únicamente a ser la escolta de Moto", declaró.

APOYO ESPAÑOL

Simon Mann aseguró también que Calil le garantizó que el Gobierno español había aprobado minuciosamente el plan "hasta el extremo de que habían prometido a Calil que tras el golpe de Estado se enviaría aquí (Malabo) una unidad de la Guardia Civil".

"Pero la cuestión del reconocimiento es más importante, porque cualquiera que estudie los cambios de régimen sabe que no hay posibilidad de cambiar un régimen sin reconocimiento", explicó Mann. Por ello, "cuando Calil dijo que se le había garantizado el inmediato reconocimiento del Gobierno español, en su calidad de antigua potencia colonial y con buenas relaciones con Estados Unidos, sentí que la empresa saldría bien", declaró el presunto mercenario.

No obstante, Mann admitió en la entrevista que no hay pruebas independientes que demuestren la implicación de España en este intento de golpe de Estado, que ha sido reiteradamente negada por el Ejecutivo de Madrid.

Estas declaraciones de Mann suceden a las ofrecidas recientemente, y emitidas la semana pasada, al canal de televisión Channel 4, en las que aseguró que él fue el "gestor, no el arquitecto", del intento de golpe de Estado, que el "hombre principal" en la trama fue Ely Calil y que la intentona formaba parte de un plan, aprobado por Reino Unido y España, para cambiar el régimen de Obiang Nguema en beneficio de Severo Moto, actual presidente del autoconstituido Gobierno de Guinea Ecuatorial en el Exilio. No obstante, en la entrevista publicada hoy Mann aseguró que el Gobierno británico no había dado una aprobación tácita al golpe de Estado.

LOS HECHOS

Mann --un antiguo miembro de las fuerzas especiales acusado de financiar empresas de seguridad implicadas en actividades mercenarias en África a lo largo de los años noventa-- fue detenido en marzo de 2004 en Harare después de aterrizar en un avión con decenas de supuestos mercenarios y equipamiento militar a bordo. Los detenidos fueron acusados de implicación en el golpe de Estado contra Obiang.

Simon Mann, de 55 años, obtuvo la libertad en mayo de 2007 tras cumplir la pena a que había sido condenado en Zimbabue por supuesto tráfico ilegal de armas a Guinea Ecuatorial, pero fue detenido poco después por las autoridades de inmigración a la espera de su posible deportación a Malabo.

El pasado 30 de enero fue entregado a Guinea Ecuatorial, pese a las advertencias de sus abogados de que corría el riesgo de ser torturado en este país. El Gobierno de Obiang Nguema le acusa de ser el "cerebro" de la intentona y ha asegurado a Zimbabue que recibirá un juicio justo. Actualmente se encuentra encarcelado en el penal malabeño de Black Beach. Su esposa Armanda ha denunciado que Mann fue "secuestrado" y ha expresado su temor a que sea sometido a torturas.