Guinea Ec.- Simon Mann podría cumplir su pena en una cárcel británica en lugar de en Black Beach

Actualizado 16/03/2008 18:12:41 CET

LONDRES, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

El antiguo militar de las fuerzas especiales británicas Simon Mann, presunto "cerebro" de la llamada operación 'wonga', un intento de golpe de Estado previsto para marzo de 2004 en Guinea Ecuatorial, podría cumplir su pena en una prisión británica en lugar de en el penal de Black Beach, en Malabo, según informó hoy el diario 'The Times'.

Fuentes gubernamentales del país africano indicaron, citadas por el diario, que el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, planteó la posibilidad de repatriación de Mann con un grupo de diplomáticos durante un reciente encuentro en la capital, Malabo.

El mandatario africano habría dado a entender que desea mejorar las relaciones diplomáticas con Reino Unido e incluso planteó la posibilidad de que su ministro de Asuntos Exteriores, Pastor Michá Ondó, visite próximamente Londres para analizar el caso.

Mann --un antiguo miembro de las fuerzas especiales acusado de financiar empresas de seguridad implicadas en actividades mercenarias en África a lo largo de los años noventa-- fue detenido en marzo de 2004 en Harare después de aterrizar en un avión con decenas de supuestos mercenarios y equipamiento militar a bordo. Los detenidos fueron acusados de implicación en el golpe de Estado contra Obiang.

Simon Mann obtuvo la libertad en mayo de 2007 tras cumplir la pena a que había sido condenado en Zimbabue por supuesto tráfico ilegal de armas a Guinea Ecuatorial, pero fue detenido poco después por las autoridades de inmigración y fue entregado el 30 de enero a Guinea Ecuatorial, pese a las advertencias de sus abogados de que corría el riesgo de ser torturado en este país. El Gobierno de Obiang Nguema le acusa de ser el "cerebro" de la intentona. Actualmente se encuentra encarcelado en el penal malabeño de Black Beach, a la espera de juicio.

En declaraciones recientes a los medios de comunicación británicos, Mann aseguró que él fue el "gestor, no el arquitecto", del intento de golpe de Estado, que el "hombre principal" en la trama fue el empresario petrolero libanés Ely Calil y que la intentona formaba parte de un plan, aprobado por Reino Unido y España, para cambiar el régimen de Obiang Nguema en beneficio de Severo Moto, actual presidente del autoconstituido Gobierno de Guinea Ecuatorial en el Exilio.

No obstante, en una entrevista a Mann publicada por el 'Daily Mail' aseguró que el Gobierno británico no había dado una aprobación tácita al golpe de Estado. En la misma entrevista declaró que Calil le había garantizado el apoyo total del Gobierno español al intento de derrocamiento de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo y que su grupo de mercenarios no había sido contratado para perpetrar el golpe de Estado, sino para servir de escolta a Severo Moto en el momento en que éste asumiera la presidencia.