Kosovo.- Kostunica reconoce que en las próximas conversaciones podrían satisfacerse las aspiraciones de ambas partes

Europa Press Internacional
Actualizado: lunes, 6 agosto 2007 18:21

BELGRADO 6 Ago. (EP/AP) -

El primer ministro serbio, Vojislav Kostunica, admitió hoy que las conversaciones que comenzarán esta misma semana para intentar consensuar en status final para la provincia serbia de Kosovo podrían "satisfacer los intereses esenciales" de Belgrado y de los independentistas albanokosovares.

No quiso extenderse sobre la cuestión, pero añadió que Serbia y Rusia buscarán "políticas conjuntas sobre la base del respeto a la legislación internacional".

Hoy mismo, los líderes políticos albanokosovares reafirmaron que no cejarán en sus exigencias de independencia de la provincia serbia de mayoría albanesa con vistas a la próxima ronda de negociaciones con Serbia, según Blerim Shala, un miembro de la delegación negociadora kosovar.

Estas negociaciones suponen el último y desesperado intento de las potencias occidentales y Rusia para lograr un acuerdo entre ambas partes sobre el futuro de la provincia.

Shala aseguró que los dirigentes albanokosovares consideran inamovibles cuestiones como la independencia o las fronteras de Kosovo y respaldarán la propuesta redactada por el enviado de la ONU, Martti Ahtisaari, que prevé una independencia supervisada internacionalmente y una extensa autonomía para la minoría serbia de la provincia. "Estas las tres posiciones que han quedado fijadas. No cambiarán", explicó Shala.

Esta postura será trasladada a los representantes de las partes en las negociaciones que está previsto que lleguen a Kosovo a finales de esta semana. Además de Serbia y Kosovo, también tendrán presencia la Troika formada por Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia.

La posición albanokosovar contrasta radicalmente con la postura serbia, que ofrece una amplia autonomía para la mayoría albanesa de Kosovo, pero se niega a conceder la independencia y a renunciar a su integridad territorial.

El apoyo de Rusia a Serbia y su amenaza de utilizar su derecho a veto en el Consejo de Seguridad contra cualquier resolución que establezca la independencia de Kosovo han obligado a Washington y a Bruselas a crear el denominado Grupo de Contacto, un organismo consultivo formado por Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, Alemania, Francia e Italia.

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