MADRID 26 Dic. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro interino de Túnez, Alí Laarayedh, ha expresado este miércoles su respaldo al que será nombrado en los próximos días como su sucesor, Mehdi Jomaa, al tiempo que ha recalcado que no le ha hecho ninguna recomendación respecto al mantenimiento en su cargo de ninguno de los actuales ministros, según ha informado la emisora tunecina Mosaique FM.
Jomaa, hasta ahora ministro de Industria, fue elegido el 15 de diciembre como nuevo primer ministro del Gobierno interino en el marco del diálogo nacional abierto en medio de la crisis política que sacude el país desde hace meses.
Así, Jomaa, ingeniero aeroespacial de formación, será el encargado de dirigir un gobierno tecnócrata que gestionará el país hasta la celebración de las próximas elecciones. La semana pasada, el presidente interino, Moncef Marzuki, abogó por su celebración antes de verano de 2014.
El nombramiento de Jomaa se enmarca en el acuerdo negociado por las fuerzas políticas tunecinas bajo el auspicio del sindicato Unión General Tunecina del Trabajo (UGTT) y que incluye la dimisión del actual Gobierno, encabezado por el partido islamista Ennahda cuando se cumplan tres condiciones: nombramiento de un gobierno tecnócrata, conclusión de la nueva constitución del país y convocatoria de elecciones en una fecha concreta.
Túnez, tradicionalmente uno de los países más seculares del mundo musulmán, se enfrenta a su crisis política más profunda desde la revolución que acabó con el régimen de Zine el Abidine ben Ali, en enero de 2011.
El punto de inflexión fue el asesinato del líder opositor Mohamed Brahmi, ocurrido el pasado 25 de julio, cuando dos hombres armados que iban en motocicleta le dispararon a la entrada de su casa, ubicada en la capital tunecina.
El pasado mes de febrero, Chokri Belaid, líder del opositor Movimiento Patriótico Democrático Unificado, fuerza marxista y panárabe que forma parte del Frente Popular, también fue tiroteado hasta la muerte en la capital tunecina.
La crisis se agravó el pasado mes de agosto, cuando el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Mostafá ben Jaafar, decidió suspender de forma indefinida los trabajos del organismo hasta que el Gobierno y la oposición iniciaran un diálogo para superar la actual crisis política.
La decisión fue controvertida, ya que varios parlamentarios y expertos legales argumentaron que no tenía derecho a suspender los trabajos de la ANC, ya que, conforme a su reglamento interno, solo es posible mediante una votación.