Malí.- Un inmigrante maliense expulsado de España asegura que lo intentará de nuevo porque en su país "no hay nada"

Actualizado 04/08/2008 23:23:21 CET

MADRID, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un joven maliense expulsado hace meses por las autoridades españolas después de entrar ilegalmente en Melilla ha asegurado que está dispuesto a intentarlo de nuevo porque en su país "no hay nada", según un reportaje de la agencia humanitaria de noticias de la ONU, IRIN.

Abdoulaye (no es su auténtico nombre), de 27 años, gastó casi 350 euros para llegar a territorio español atravesando el desierto del Sáhara, pero fue expulsado a su país 21 días después de llegar a Melilla. Pese a ello, no se rinde: "Por supuesto que estoy desanimado por mi experiencia, pero lo voy a intentar de nuevo", declaró a IRIN, que no precisa cuándo sucedieron los hechos.

"No hay nada que hacer en África y estamos sufriendo", prosiguió. "Los hombres jóvenes están casados y tienen hijos, pero no pueden darles nada, no hay trabajo", manifestó. "A pesar de la descorazonadora experiencia de mi viaje a España, estoy feliz por intentarlo de nuevo porque aquí no hay nada", añadió.

Su aventura comenzó en Gao, la última gran ciudad de Malí antes del inicio de la parte maliense del desierto del Sáhara y donde se encuentra actualmente intentando recopilar dinero para un nuevo viaje. "Yo salí de Gao con destino a España", explicó. "Pasé semanas cruzando el desierto y fue una experiencia terrible, pero lo peor sucedió en Argelia", prosiguió.

"La Policía argelina nos quitó los pasaportes, todos nuestros documentos, y nos golpeó y nos llevó a una comisaría. Hacen esto a todo el que llega", explicó. "Desde Argelia debía ir a Marruecos, pero todo fueron problemas. Tardé doce días desde la frontera de Malí con Argelia hasta la frontera de Marruecos, doce días de desierto sin apenas comida ni bebida", recordó.

"Finalmente llegué a España a través del mar, pero sólo estuve tres semanas porque me mandaron a casa", explicó Abdoulaye. "Conmigo fueron expulsados cerca de 280 emigrantes, pero yo pienso regresar, lo voy a intentar de nuevo, sólo necesito encontrar suficiente dinero", advirtió.

Según el joven maliense, en Bamako y en Goa hay numeroso traficantes que "mantienen contactos con gente en España". "Hay literalmente cientos de ellos en Goa y en Bamako y cientos de personas llegan a Gao cada semana intentando llegar a la frontera", declaró. "Malí es una encrucijada para gente de Benín, Nigeria, Ghana, Burkina Faso y todo el oeste de África", aseguró.

Para llegar a la frontera con Argelia desde Goa los emigrantes deben pagar 59 dólares (casi 38 euros) a los traficantes y para alcanzar desde allí la frontera con Marruecos deben abonar otros 468 (300 euros), explicó. "Es caro, lo sé, pero no tenemos opción. Si quieres tener oportunidades en Europa y en España estás obligado a pagar todo ese dinero", admitió.