Archivo - Imagen de archivo de las fuertes lluvias en Filipinas. - ROUELLE UMALI / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO
MADRID 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de Filipinas han informado este viernes de que al menos siete personas han muerto debido los corrimientos de tierra provocados por las lluvias torrenciales en las provincias de Dávao Oriental y Dávao de Oro, situada en el sureste del país, donde más de 3.000 personas han tenido que abandonar sus viviendas.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan, especialmente en la localidad de Mati, en Dávao Oriental, una de las más afectadas. En dicha ciudad han sido recuperados los cuerpos sin vida de cuatro miembros de una misma familia: una pareja y sus dos hijas, de cinco y trece años.
Por otro lado, tres personas han fallecido en Barangay, en Dávao de Oro, también en la isla de Mindanao, por el derrumbe de su vivienda. Otros inmuebles de la zona han quedado también destruidos por los corrimientos de tierra, según informaciones de la cadena de televisión ABS-CBN.
Las fuertes precipitaciones han afectado ya a unas 10.000 personas y han provocado la suspensión de las clases y el cierre de los comercios en varias zonas del sureste del país, que atraviesa a menudo tormentas y tifones.