El Ministerio del Interior afgano anuncia "progresos sin precedentes" en la lucha contra las drogas

Actualizado 10/12/2008 20:35:10 CET
- Reuters

MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

El viceministro del Interior afgano, Mohamad Daud Daud, aseguró hoy que se ha hecho un "progreso sin precedentes" en su país en la lucha contra la droga, incluido el arresto de al menos 500 traficantes en los ocho últimos meses, unas declaraciones recogidas por la agencia de noticias humanitarias de la ONU, IRIN.

Daud añadió que las actividades en la lucha contra los estupefacientes han "aumentado considerablemente" desde 2007, y que, durante los ocho últimos meses han incautado cerca de 300 toneladas de cannabis, 25 toneladas de opio y cerca de diez de heroína.

Al menos 25 laboratorios productores de heroína fueron destruidos, de acuerdo con el Ministerio del Interior. Además de influir directamente en la salud de los afganos que consumen droga, el comercio de estas sustancias ayuda a financiar a los talibán y a las actividades criminales, incrementan la inseguridad y dificultan las operaciones de ayuda humanitaria. Sin embargo, cientos de miles de personas están implicadas en el cultivo de adormideras, y los ingresos procedentes del opio suponen un 40 por ciento del Producto Interior Bruto.

El Gobierno dice que ha pagado un alto precio por sus operaciones en la lucha contra los estupefacientes, ya que al menos 45 oficiales de Policía han muerto y otros 56 han resultado heridos en enfrentamientos armados contra los contrabandistas e insurgentes implicados en este comercio, según señala el Ministerio del Interior.

En su último estudio, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) aseguró que los incidentes relacionados con la erradicación de estas actividades en las provincias de Kandahar, Herat, Nimruz, Kapisa, Kabul y Nangarhar han provocado la muerte de 78 personas, la mayoría de ellos policías, durante este año. Esta cifra supone un incremento del 18 por ciento con respecto a los números de 2007, año en el que sólo se produjeron 19 muertes.

De acuerdo con la UNODC, ha habido un descenso del 19 por ciento en la zona donde se cultiva opio, desde las 193.000 hectáreas en 2007 hasta las 157.000 de este año. Por otra parte, ha aumentado el número de provincias libres de cultivo de opio, desde las trece que había el año pasado hasta alcanzar las 18, de un total de 34. "El año pasado el mundo se vio golpeado por un tsunami de heroína, casi 700 toneladas, y este año las aguas del opio han comenzado a retirarse", declaró el director ejecutivo de la UNODC, Antonio Maria Costa.

Esta organización atribuye el descenso a una buena gobernanza local, ayudada por la sequía. Algunos gobernadores disuadieron a los granjeros plantar opio a través de campañas, presión y la promoción de un desarrollo alternativo. Los mayores resultados se dieron en Nangarhar, que también ha experimentado una sequía grave.

En la actualidad, el cultivo de adormideras en Afganistán se concentra en el sur y en el sureste, ya que el 93 por ciento está concentrado a cinco provincias en el sur, mientras que Helmand suma el 60 por ciento del cultivo de opio, señala IRIN.

CORRUPCIÓN

También son generalizadas las acusaciones de que las medidas llevadas a cabo contra la producción de droga y su exportación se ven obstaculizadas por la corrupción, incluidas las de que tanto el Gobierno como los oficiales de seguridad comparten lo recaudado a cambio de protección. Daud es consciente de que el dinero de la droga puede haber corrompido a algunos funcionarios, señala IRIN.

Costa ha pedido que se tomen medidas contra la corrupción, que está "engrasando las tuercas" del comercio de estupefacientes. "Los oficiales corruptos, los propietarios de las tierras, los señores de la guerra y los criminales deben sentir todo el peso de la ley, de otra forma, la economía del opio continuará operando con impunidad, y los talibán continuarán obteniendo beneficios", señaló Costa en un comunicado.