JERUSALÉN, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
La madre de Mohamed Faisal Siksik, el joven de 21 años que ayer se inmoló en la localidad israleí de Eilat, matando a tres personas, aseguró a la agencia palestina Maan que está dispuesta a sacrificar a sus nueve hijos e hijas por la causa palestina y por la mezquita de Al Aqsa, manifestando su esperanza de que los políticos palestinos "no desperdicien la sangre de los mártires con sus rivalidades".
Ruwaida Siksik, de 42 años, explicó a la agencia palestina que su hijo se marchó de su casa tres días antes del atentado. Tras buscarlo durante esos días, la familía recibió ayer la noticia de que su hijo se había suicidado en el primer atentado en territorio israelí desde el pasado mes de abril.
"Sus últimas palabras para mí fueron 'Me voy, por favor, mamá, reza por mí', y lo hice", explicó la madre. Después, sus hermanos intentaron localizarlo en su teléfono móvil, pero sólo lograron hablar una vez con él. En esa conversación, Mohamed explicó a su hermano que se encontraba en el campamento de refugiados de Jabalia. "Por favor, no volváis a llamar y sólo rezar para que Alá esté conmigo", dijo el joven, según su madre.
La mujer aseguró que sabía que su hijo "desaba el 'martirio', pero no sabía el momento exacto, y si pretendía hacerlo cuando abandonó la casa".
Según explicó, en el momento en que supo que su hijo se había inmolado, rezó para que pudiera enviar el mensaje a los hermanos que combaten en Hamás y Al Fatá, para que paren de luchar entre ellos y dirijan sus armas contra la ocupación israelí. Por ello estaría dispuesta a sacrificar a todos sus nueve hijos e hijas, por la causa palestina y por la mezquita de Al Aqsa.
"Lo que ha hecho mi hermano es dignificante para todos nosotros. Siempre quiso que terminaran los combates interpalestinos, y que los fusiles de la resistencia volvieran a su dirección correcta: la ocupación israelí", explicó su hermano Naím, de 26 años. "Yo sabía que mi hermano era miembro del ala militar de la Yihad Islámica (las Brigadas de Al Quds) y participaba en todos los bloqueos de la invasión israelí en la Franja de Gaza". Mientras, la esposa del fallecido, Nadia Siksik, aseguró estar orgullosa por la operación de su marido. "Cuando se despidió, estábamos muy felices y él dejó una impresión de que era muy espontáneo. No sentí que iba a volver cuando se marchó el viernes. Pero ahora, después de lo que ha hecho por Palestina, estoy orgullosa. ¿Por qué no debería estarlo?", relató, a Maan. "Mi marido se martirizó y no cayó víctima de los combates entre Hamás y Al Fatá", agregó.
La hermana pequeña del suicida, Dalia, de 13 años, rompió a llorar mientras explicaba que también estaba orgullosa de su hermano, que "rechazó ser víctima de la lucha entre hermanos".
Mohamed se encontraba en paro, y estaba muy afectado por la reciente muerte de su hija pequeña, de siete meses, debido a una enfermedad nerviosa, y por la pérdida de su mejor amigo, abatido por soldados israelíes.