Actualizado 12/03/2008 19:59 CET

El Pentágono permitirá que algunos prisioneros de Guantánamo puedan llamar a casa

GUANTÁNAMO (CUBA), 12 Mar. (Reuters/EP) -

El Ejército de Estados Unidos acordó hoy permitir a algunos prisioneros arrestados en el marco de la guerra contra el terrorismo del Presidente George W. Bush y que llevan varios años en la base naval de Guantánamo hablar por teléfono con sus familias, según explicó un portavoz del Ejército estadounidense hoy.

El Pentágono ha aprobado planes que permiten llamadas telefónicas dos veces al año, pero el destacamento militar que dirige las operaciones de arresto está todavía trabajando en el desarrollo de los detalles, tales como cuántas llamadas serían concertadas y grabadas.

"No tengo proyectada la duración de la implementación, pero está actualmente siendo desarrollada", explicó el teniente coronel Ed Bush, uno de los portavoces del centro de detención en Cuba.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) comenzó un programa similar hace dos meses para los prisioneros afganos que permanecen en la base militar estadounidense de Bagram en Afganistán, a quienes se les permite ver y hablar a sus familiares mediante videoconferencias.

A los prisioneros de Guantánamo se les permite escribir y recibir correos electrónicos, los cuales son censurados por el Ejército y entregados por el ICRC, pero raramente se les permite recibir llamadas de teléfono.

Los grupos de Derechos Humanos consideran este centro de detención una abominación para los presos que permanecen allí, ya que están privados de todos los derechos legales normalmente acordados para los ciudadanos de Estados Unidos y los prisioneros de guerra.

La administración Bush les considera "combatientes enemigos ilegales" sin derecho a las protecciones garantizadas para los prisioneros de guerra y añaden que pueden permanecer presos indefinidamente, sin cargos o pruebas, hasta que finalice la guerra contra el terrorismo.

Estados Unidos comenzó a enviar prisioneros sospechosos de estar vinculados a Al Qaeda a la apartada base naval situada en el suroeste de Cuba en enero de 2002 y todavía permanecen prisioneros alrededor de 275 personas de todo el mundo.