El presidente polaco, Karol Nawrocki, en el marco de un reciente viaje a Lituania. - Europa Press/Contacto/Yauhen Yerchak
MADRID 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, ha confirmado este viernes su decisión de vetar la reforma judicial aprobada por el Parlamento polaco a propuesta del primer ministro, Donald Tusk, alegando que "abre la puerta a la influencia política sobre los jueces".
"No puedo firmar una ley que, bajo el lema de restablecer el Estado de derecho, en realidad introduce una nueva etapa de caos y abre la puerta a la influencia política sobre los jueces. El proyecto introduce una segregación de jueces y pone la justicia en manos de un grupo político de interés. Me opongo firmemente a la división de los jueces en mejores y peores", ha afirmado el presidente polaco en un video difundido por su oficina.
La reforma judicial aprobada en el Sejm pone el foco tanto en el Tribunal de Apelación como en el papel del Consejo Nacional de la Judicatura, un organismo que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha criticado por su falta de independencia.
En todo caso, Nawrocki ha sugerido que la ley es contraria a la Constitución y que no puede "convertirse en una herramienta para destituir a jueces a quienes el gobierno actual teme". "Recuerdo a los autores de esta ley que el nombramiento de jueces es una prerrogativa constitucional exclusiva del presidente", ha subrayado.
"Sería un error común subestimar el estatus de los jueces y luego vulnerar sus resoluciones. Esto significaría la incertidumbre de millones de casos", ha indicado, quien ha criticado que la reforma es "un golpe a la seguridad de los polacos" del que se pueden beneficiar "los delincuentes".
Nawrocki, vinculado al opositor Ley y Justicia (PiS), ha insistido en que Polonia "no puede ser un Estado de caos" y ha reiterado que pese a sus advertencias el proyecto de ley es "improvisado, ampliamente criticado, y tramitado de manera extraordinaria y apresurada por el Sejm".
En contraste, el mandatario polaco ha anunciado su propio proyecto de ley "para restablecer el derecho a un tribunal y al reconocimiento de los casos sin dilaciones indebidas", asegurando que "si se rechazan las propuestas de diálogo", llevará la cuestión a un referéndum popular.
"De conformidad con mi obligación, finalmente recurriré al pueblo con una propuesta de referéndum sobre el restablecimiento de la normalidad en el funcionamiento de los tribunales. Esta es una decisión que corresponde a los ciudadanos", ha sostenido.
En Polonia, el veto del presidente solo puede ser revocado por una mayoría de más del 60% de los votos en el Parlamento, un listón con el que no cuenta la alianza del actual primer ministro.