Actualizado 08/02/2007 11:26 CET

R.Unido/EEUU.- Imperial Tobacco adquiere CBHC por 1.470 millones para tomar posiciones en Estados Unidos

LONDRES, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -

La tabaquera británica Imperial Tobacco comprará a Houchens Industries por 974 millones de libras (1.470 millones de euros) en efectivo el grupo CBHC, que opera a través de Commonwealth Brands y que le permitirá tomar posiciones en Estados Unidos, anunció hoy la compañía en un comunicado.

Commonwealth Brands es el cuarto mayor productor de cigarrillos de Estados Unidos, con una cuota del 3,7% en un mercado valorado en más de 376.000 millones de dólares (290.000 millones de euros).

Tras descontar los beneficios fiscales generados por la operación, Imperial Tobacco deberá asumir un coste final por la compra de 769 millones de libras (1.165 millones de euros). En el último ejercicio, Commonwealth Brands obtuvo un beneficio bruto de explotación de 89 millones de libras (134 millones de euros).

La adquisición se completará en abril e incidirá positivamente en la cuenta de resultados de este mismo año. El grupo anticipa que el beneficio aportado por CBHC será superior a su coste medio de capital anual.

Commonwealth Brands emplea a cerca de 720 personas y cuenta con una planta de producción de la que salen alrededor de 14.000 millones de cigarrillos al año, a pesar de que su capacidad total puede alcanzar los 30.000 millones de cigarrillos.

El consejero delegado de la compañía, Gareth Davis, calificó el acuerdo de "excelente" y aseguró que "creará un valor significativo para los accionistas" y será "consistente con la estrategia del grupo británico de entrar en el mercado estadounidense con escasos riesgos".

Por su parte, el presidente de Houchens Industries, Jimmie Gipson, se mostró "muy satisfecho" por haber encontrado en Imperial Tobacco a "un aliado que reconoce el valor de las personas y la infraestructura creada en torno a Commonwealth".

Commonwealth Brands comercializa marcas como USA Gold o Sonoma en Estados Unidos y en Puerto Rico. Su fábrica de Carolina del Norte despertó el interés de Imperial Tobacco, que buscaba infraestructuras para el segmento del bajo coste.