R.Unido.- Servicios de seguridad sitúan a Rusia como la tercera amenaza del país, tras Al Qaeda y el afán nuclear iraní

Actualizado 06/07/2008 17:26:47 CET

LONDRES, 6 Jul. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Eva Martínez Millán) -

Los servicios de seguridad de Reino Unido consideran a Rusia la tercera mayor amenaza a la que se enfrenta el país, tan sólo por detrás del peligro que representan la organización terrorista Al Qaeda y la proliferación nuclear de Irán, según informó el diario 'The Times' en los prolegémenos de la primera reunión que el primer ministro británico, Gordon Brown, mantendrá con el presidente ruso, Dimitri Medvedev, en la cumbre del G8 que se celebrará en Japón.

La polémica entre ambos países se ha recrudecido en los últimos años a raíz del asilo que las islas supusieron para numerosos exiliados rusos que abandonaron su país por temor a represalias del ex mandatario Vladimir Putin y especialmente tras el caso del antiguo espía Alexander Litvinenko, crítico con el Kremlin y protegido de uno de los principales enemigos políticos de Putin, quien falleció envenenado en un hospital de Londres en noviembre de 2006.

Desde entonces, las principales agencias de inteligencia de Moscú incrementaron la remesa de agentes enviados a Reino Unido y provocaron un severo digusto entre los servicios secretos al Servicio de Su Majestad, que vieron cómo importantes recursos hubieron de ser destinados exclusivamente a hacer frente al espionaje industrial y militar de los rusos.

En este contexto, Gordon Brown y el nuevo inquilino del Kremlin se entrevistarán por primera vez mañana con el malestar por el trato del Gobierno a inversores extranjeros de fondo y polémicas todavía abiertas como la imputación que Londres atribuye a la inteligencia rusa en el caso Litvinenko y otros intentos de asesinato, que culminaron en un enfrentamiento abierto entre sus antecesores, Tony Blair y Putin, en la última cita de las ocho principales potencias del planeta.

No obstante, según 'The Times' Moscú ha mostrado algunas evidencias de su interés por poner fin a la controversia y el propio Medvedev aseguró en una entrevista con periodistas extranjeros que las relaciones internacionales exigen a los dirigentes trabajar juntos. Pese a ello, fuentes de la diplomacia británica rechazaron precisar las cuestiones que Brown pondrá sobre la mesa en la reunión del lunes para evitar condicionarla, si bien admitieron que Brown aspira a lograr un "debate constructivo".