Sida.- MSF pide a ONUSIDA "redireccionar" su estrategia para solucionar la escasez de profesionales sanitarios en África

Actualizado 04/08/2008 22:42:36 CET

Elevar el sueldo de médicos y enfermeras para que se queden en sus países o formar a más personal, entre las posibles soluciones

MADRID, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

La falta de médicos y enfermeras países como Sudáfrica, con una "altísima prevalencia" de infecciones por VIH/sida, es "uno de los principales obstáculos" para universalizar la prevención y el tratamiento de la pandemia, según denuncia en el marco de la XVII Conferencia Internacional sobre el Sida Médicos Sin Fronteras (MSF), que propone para solucionar la situación que ONUSIDA "redireccione su estrategia y comience a trabajar para aumentar el salario de estos profesionales y evitar así su 'fuga' hacia los países más ricos.

Según explicó a Europa Press el portavoz de esta organización, Javier Sancho, éste fue el mensaje lanzado por la ONG en el marco de esta conferencia, que se celebra en México hasta el 8 de agosto, y en la que quieren dejar claro que limitar esta 'fuga' de profesionales es ahora "la prioridad más urgente" en su lucha contra la pandemia.

Para el representante de MSF, la falta de médicos y enfermeras en los países más castigados por el VIH/sida es uno de los principales obstáculos para extender los tratamientos y medidas preventivas y en este sentido, el mayor reto es "acercarse a los pacientes de las zonas rurales y de difícil acceso, donde las duras condiciones de vida dificultan los esfuerzos por atraer y retener al personal".

"A pesar de que el mínimo de médicos por paciente es de 20 por cada 100.000, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en países como Malaui la proporción es de dos médicos por cada 100.000 pacientes. De la misma forma, unos 100 enfermeros por cada 100.000 pacientes es el mínimo de la OMS, pero la proporción en este país es de 56 cada 100.000 pacientes", señaló.

Para resolver la situación, MSF apuesta por que la ONU "redireccione" su estrategia contra el sida y comience a destinar dinero a elevar los sueldos de estos profesionales y retenerlos así en sus países de origen. "No hemos hecho el cálculo del dinero que podría necesitarse, pero si en tres años se ha logrado bajar el precio de los antirretrovirales de 10.000 dólares por paciente al año a 80 dólares, se podrán invertir lo ahorrado en salarios", aseveró.

PEDIR POLÍTICAS A DE LA VEGA

Considera que el "único problema" para llevar adelante esta propuesta sería que los antirretrovirales de última generación mantuvieran sus altos precios actuales, por lo que piden a los gobiernos del mundo "aplicar las políticas que hagan sostenible la lucha contra la pandemia y que todos los países tengan un precio garantizado y no tengan que vivir de la caridad de las empresas".

Esta fue, según comentó Sancho, una de las peticiones que MSF trasladó el domingo a la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, durante la reunión que mantuvo con un grupo de ONGs de lucha contra el sida.

Según Sancho, para MSF la decisión de España de duplicar sus fondos de ayuda a ONUSIDA hasta los 10,2 millones anuales es "una buena noticia". Sin embargo, advierte, "para frenar la pandemia sobre todo es necesario que se cumplan los acuerdos de comercio sobre medicamentos y la Declaracion de Doha, firmada en 2001 y en la que reza que el acceso a la salud está por encima del interés comercial".

Como medida para paliar a corto plazo la falta de médicos y enfermeras en los países más castigados por el sida, la organización médico-humanitaria propone invertir en la estrategia del traspaso de tareas o 'task shifting', que ha permitido introducir el tratamiento antirretroviral mucho más rápidamente y sin perder la calidad del tratamiento en Malaui, Lesoto, Sudáfrica y Ruanda.

FORMAR MÁS PROFESIONALES

"Consiste en derivar tareas de unos tipos de profesionales sanitarios a otros, sobre todo de cuadros inferiores, o bien de los profesionales a trabajadores no especializados, una práctica habitual en la atención sanitaria en todo el mundo", explicó Sancho, quien aseguró que esta técnica ha dado a su organización buenos resultados en África Subsahariana, sobre todo en zonas rurales, más difíciles.

Según el portavoz de MSF, las tareas clínicas pueden traspasarse a personal clínico no médico y a enfermeros, mientras que el personal no especializado puede efectuar pruebas de diagnóstico, asesoramiento sobre el VIH, orientación sobre el tratamiento y educación social.

No obstante, a pesar de estos éxitos locales, Sancho recuerda que el traspaso de tareas "tiene sus limitaciones", ya que la escasez de recursos humanos sanitarios continúa a la hora de ampliar el alcance de los tratamientos. "Para poder contrarrestar eficazmente la crisis de personal, el traspaso de tareas se debe adoptar en el ámbito de una estrategia más amplia para retener y capacitar al personal sanitario", recalcó.

En la actualidad, MSF proporciona terapia antirretroviral (ARV) a más de 140.000 pacientes de 27 países distintos y cerca de 10.000 son niños. Sin embargo, un 70 por ciento de las personas con VIH/sida que necesitan terapia con antirretrovirales (TAR) siguen sin recibirla.