Suecia refuerza su seguridad en los albergues para refugiados por miedo a ataques de represalia

Publicado 11/08/2015 19:25:03CET

ESTOCOLMO, 11 Ago. (Reuters/EP) -

La Policía sueca ha reforzado la seguridad en los albergues para refugiados ante el temor a que se produzcan ataques de represalia después de que dos eritreos hayan sido detenidos como sospechosos del apuñalamiento en una tienda IKEA que se cobró la vida de dos personas.

"A las policías locales de toda la región se les ha encargado esta tarea para garantizar la seguridad de todos, tanto los que trabajan como los que viven allí", ha dicho el portavoz del cuerpo de seguridad, Per Agren, a la agencia de noticias TT.

Los agentes se desplegarán en los alrededores y a las puertas de todos los centros para solicitantes de asilo que hay en el condado de Vastmanland, en el centro de Suecia, donde tuvo lugar el ataque con cuchillo.

El suceso ocurrió el lunes en torno a las 14.30 horas cuando al menos un hombre apuñaló a varias personas en la tienda IKEA de Vasteras, al norte de Estocolmo, matando en el acto a un hombre y una mujer e hiriendo gravemente a otro hombre.

La Policía ha detenido como sospechosos a dos ciudadanos eritreos que se alojan en el mismo albergue. Uno de ellos ha negado su participación en los hechos y el otro permanece ingresado a la espera de que se recupere de sus heridas para poder declarar.

Si bien los motivos de este ataque aún se desconocen, las autoridades suecas han descartado que sea de carácter político.

Suecia es uno de los países europeos más generosos a la hora de recibir solicitantes de asilo. En 2014 se cursaron 81.200 peticiones de refugio, el 13 por ciento del total de la Unión Europea.

Los ultraderechistas de Demócratas Suecos, que en 2010 irrumpieron en el Parlamento por primera vez, convirtiéndose en la tercera fuerza política del país escandinavo, argumentan que los inmigrantes están socavando el modelo de bienestar sueco.

Demócratas Suecos volvió a protagonizar una polémica la semana pasada al publicar unos anuncios en el metro en los que se disculpaba por "el grave problema de los mendigos". Unas 1.000 personas se manifestaron en Estocolmo contra este mensaje.

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