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CALAHORRA (LA RIOJA), 18 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Calahorra va a modificar la normativa local para tratar de poner freno, o al menos retardar, la "inmigración irregular" y los problemas asociados a través del "efecto llamada" propiciado por las "instrucciones técnicas que el Estado"impone a los ayuntamientos sobre la gestión del Padrón Municipal desde 2020 y que la alcaldesa calagurritana, Mónica Arcéiz, ha calificado de "intolerables".
Según las instrucciones del Estado, "el trámite para empadronarse se limita a comprobar que los datos de identificación son correctos(nombre, apellidos, número del documento, nacionalidad, sexo, y lugar de fecha de nacimiento), con independencia de la situación legal del extranjero en España".
El mismo párrafo publicado en el Boletín Oficial del Estado incluye la siguiente frase: "Al Ayuntamiento no le corresponde realizar ningún control sobre la legalidad o ilegalidad de la residencia en España de ninguno de sus vecinos".
La alcaldesa de Calahorra, Mónica Arceiz, ha explicado hoy que esta situación y el incremento de extranjeros en pocos meses ha hecho plantearse al Equipo de Gobierno Municipal la repercusión que esto tiene sobre las "ayudas de emergencia social, toda vez que el empadronamiento se realiza con un sencillo trámite a partir del cual los extranjeros llegados de forma irregular" tienen derecho a todas las ayudas y servicios.
25.775 HABITANTES CON 18.253 NACIDOS EN ESPAÑA
La alcaldesa ha expuesto cifras estadísticas que asegura que son públicas y según las cuales, en enero de 2025 había en Calahorra 5.036 inmigrantes empadronados, cifra que en junio creció hasta 6.798; son1.762 inmigrantes más en tan solo cinco meses sin que esto se corresponda con ninguna oferta de trabajo equivalente.
No obstante, Arceiz ha subrayado que a partir de junio la cifra se estabilizó para añadir después que no está en contra de la llegada de personas migrantes: "Somos una ciudad acogedora y solidaria. Pero no podemos ni debemos consentir que se abuse de estas cualidades".
Según cifras estadísticas del padrón actualizado, Calahorra cuenta a día de hoy con 25.775 habitantes. De ellos, 2.242 tienen DNI español pero no han nacido en España. Los nacidos en España serían 18.253 del total arriba especificado.
NUEVAS CONDICIONES DE EMPADRONAMIENTO
La alcaldesa se ha referido así a los recursos que los españoles de pleno derecho están dejando de percibir en beneficio de extranjeros irregulares: "El Gobierno central abre la puerta y los ayuntamientos y todos los ciudadanos pagamos la factura. El padrón -ha seguido diciendo- no puede ni debe ser un sistema para la regularización silenciosa. Calahorra, España, necesitan inmigración, pero unainmigración vinculada a un empleo y a nuestros valores. La nacionalidad no puede ser un regalo", ha enfatizado Arceiz.
Esto sería la causa de las nuevas condiciones de empadronamiento que rigen desde hace tres semanas y a las que hacen referencia unos carteles colgados en la Oficina de Atención al Ciudadano avisando de que "se ha establecido un plazo para la formalización del empadronamiento".
Arceiz ha explicado que antes se hacía efectivo el empadronamiento y después se comprobaba la documentación. Ahora "se exige primero la documentación y la inscripción en el padrón se realiza una vez comprobada". Igualmente, para acreditar que los solicitantes están domiciliados en Calahorra ya "no bastan los contratos de alquiler con pago en metálicosino que se comprueba que el pago realmente lo efectúa el solicitante de empadronamiento aportando unjustificante de transferencia bancaria".
Además, se van a reforzar las medidas que impidan el fraude en la solicitud de ayudas exigiendo un "periodo de empadronamiento mínimoque anteriormente fue de seis meses, el año pasado se estableció en un año y próximamente será de dos años".
LÍNEA DE SUBVENCIONES PARA LA 'NUEVA POBREZA'
Para Arceiz la situación es especialmente preocupante en un momento en el que, según Cáritas, está surgiendo una "nueva pobreza; aquella que afecta a personas que tienen trabajo pero cuyos ingresos les hacen imposible hacer frente a los gastos habituales básicos para vivir, como vivienda, alimentación y energía".
Si hace algunos años el entonces responsable de la Conferencias de San Vicente de Paúl en Calahorra, decía que bastaba con que un ciudadano integrado en la sociedad se quedara en paro para caer en la pobreza, hoy día ese riesgo lo sufren también las personas que trabajan.
Según un informe de Cáritas, la "precariedad laboral" se ha convertido en la nueva normalidad, afectando a casi la mitad (47,5 por ciento) de la población activa. Así, Mónica Arceiz ha dicho que su grupo está trabajando en "una línea de subvenciones para lo que Cáritas ha denominado la nueva pobreza".