Actualizado 01/06/2020 11:09:00 +00:00 CET

La asociación de enfermería AME denuncia ante la Fiscalía el reparto genérico de mascarillas KN95

Un cliente coge en sus manos una de las siete millones de mascarillas FFP2 modelo KN95 que reparten las farmacias entre la población de la Comunidad de Madrid.
Un cliente coge en sus manos una de las siete millones de mascarillas FFP2 modelo KN95 que reparten las farmacias entre la población de la Comunidad de Madrid. - Óscar Cañas - Europa Press

MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Madrileña de Enfermería (AME) ha denunciado ante la Fiscalía de Madrid el reparto de las mascarillas adquiridas por el Gobierno regional, y que se dispensan en oficinas de farmacia, al entender que, con ello, el Gobierno regional pudo "poner en riesgo" a la población distribuyendo un modelo que presuntamente "no cumple con los criterios de seguridad" ni está avalado por criterios científicos.

En un comunicado, esta asociación se dirige a la Fiscalía para solicitar que investigue la decisión y condiciones de reparto de mascarillas de tipo KN95, para esclarecer si la entrega genérica puede constituir algún tipo de delito, señalando con ello al Ejecutivo autonómico.

"Consideramos que la decisión de dispensar las citadas mascarillas ha sido meramente política, desvinculada de cualquier consideración científico-técnica-epidemiológica que la avalase", ha sostenido AME.

Este colectivo de enfermería entiende que la distribución de estas mascarillas, al "no cumplir con los criterios de seguridad", han podido generar "situaciones de riesgo para las familias madrileñas al no ser un medio seguro de mitigar la propagación de la Covid-19", enfermedad que ha afectado a "miles de madrileño, ha causado cientos de muertes, y ha dejado a cientos de pacientes dados de alta con graves secuelas postcovid".

El reparto de estas mascarillas adquiridas por la Comunidad de Madrid, cuyo primer lote de 7 millones de unidades arrancó el mes pasado, generó controversia en determinados colectivos.

Así un grupo de jefes de servicios de Medicina Preventiva de hospitales madrileños pidió a la Consejería de Sanidad que no las repartiera al entender que podían generar "falsa sensación" de seguridad y su uso no se sustentaba en el criterio científico, abogando por el fomento de la denominada 'mascarilla quirúrgica'.

También se pronunciaron en esta línea asociaciones profesionales y sociedades científicas de esta rama mientras que el Ministerio de Consumo enfatizó que este modelo es aconsejable solo para el personal sanitario.

Mientras, la Asociación de Empresas de Equipos de Protección Individual (ASEPAL) detectó una veintena de fallos o errores en el cumplimiento con la normativa aplicable en las mascarillas.

Por otro lado, un estudio del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) detecta en estas mascarillas que reparte gratuitamente Madrid "gran dispersión de resultados" respecto a la penetración de partículas y concluye, por ello, que no es posible encuadrarla como modelo FFP2.

Este análisis ha llevado a Facua-Consumidores en Acción, que solicitó un análisis sobre este material a los Ministerios de Consumo y Sanidad, a asegurar que se pone de manifiesto "graves irregularidades en las mascarillas distribuidas".

El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha defendido en varias ocasiones el reparto de estas mascarillas y que aportar más protección a la ciudadanía no debe ser un problema.

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid reconoció un "error de impresión" en el envoltorio de las mascarillas FFP2 que se empezaron a distribuir de forma gratuita.

A su vez, el departamento que dirige Enrique Ruiz Escudero estaba a la espera de recibir los resultados de dos pruebas de laboratorio a petición del fabricante para testar las mascarillas distribuidas.

No obstante, fuentes de la Consejería recalcaron a Europa Press que los resultados de laboratorio realizados en origen en China sobre este modelo "son correctos".