La Comunidad pide al Estado que mejore la regulación de permisos de trabajo para alcanzar mejor inserción de los menas

Publicado 02/12/2019 14:55:40CET
Residencia de Primera Acogida de Hortaleza
Residencia de Primera Acogida de Hortaleza - Europa Press - Archivo

MADRID, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

La directora general de Infancia, Familia y Natalidad de la Comunidad de Madrid, Ana Sastre, ha pedido este lunes al Gobierno central que mejora de la regulación que da acceso a los permisos de trabajo porque "sin duda clave para alcanzar la mejor inserción" de los menores extranjeros no acompañados (menas).

Sastre considera que la mejor forma de lograr la inserción de menores migrantes cuando son adultos es cuando están trabajando. Sin embargo, ha reconocido que actualmente es muy complejo obtener el permiso de trabajo para estos menores, "pues aunque son tutelados y obtienen el permiso de residencia, la legislación estatal no les reconoce su derecho a trabajar como a otros tutelados españoles".

"Estas dificultades legales no favorecen las intervenciones orientadas a la transición a la vida adulta y es preciso reflexionar sobre los "efectos perversos" de esta limitación, que no solo hace más costosa nuestra labor como entidad responsable de su tutela, sino que está perjudicando su proceso de inclusión y nos está restando oportunidades de que sean ciudadanos que contribuyan con su trabajo a la sociedad.

RECURSOS Y PLANES PARA UNA VIDA INDEPENDIENTE

En respuesta este mediodía a una pregunta del diputado de Vox José Ignacio Arias en la Comisión de Políticas Sociales de la Asamblea de Madrid sobre la inserción de menas, Sastre ha indicado que cuando los menores tutelados se mantienen en el sistema de protección hasta su mayoría de edad, su trabajo debe ir orientado a fomentar su autonomía de cara a su transición hacia la vida adulta.

La directora general ha recordado que todos los jóvenes migrantes que llegan a España y son tutelados por la Comunidad tienen acceso a programas de preparación para la vida independiente. Un trabajo que se lleva a cabo en dos fases: un programa de autonomía a partir de los 16 años y otro de tránsito a la vida adulta para extutelados de 18 a 21 años.

En el primero se establece un plan de trabajo individualizado para facilitar apoyo para el momento de la emancipación con planes para tratar habilidades, proporcionan contextos de convivencia que les capaciten para tomar decisiones orientadas a la vida independiente y a participar activamente en la comunidad, además de acciones formativas prelaborales y capacitadoras para la inserción en el mercado laboral

"En general se busca constantemente el compromiso y la implicación activa del menor en su propio proceso. Para que este programa tenga éxito es necesario contar con recursos y apoyos educativos adaptados a cada persona (básicos o especializados) diseñando itinerarios formativos adecuados", señala.

El Programa de Tránsito a la vida adulta también cuenta con una intervención individualizada que busca el compromiso del extutelado. En general, los proyectos se agrupan en torno a tres itinerarios individualizados.

El primero da apoyo educativo y alojamiento hasta su independencia, con acompañamiento educativo (habilidades doméstica y convivenciales), adquisición habilidades sociales, mejora de aptitudes personales, favorecer el desarrollo personal potenciando capacidades e interiorizando valores, apoyo en la obtención de documentación-regularización y gestión de su economía.

El segundo itinerario da poyo para la reincorporación a su familia de origen y el tercero apoyo para la emancipación si es posible.

Por ello, según ha explicado la directora general, dependiendo de sus circunstancias individualizadas, las actuaciones que se desarrollan en el Programa pueden consistir en cobertura de las necesidades básicas, como el alojamiento, la alimentación o la salud, en aquellos casos en los que el joven no tiene soportes sociofamiliares o cuando estos se consideren inadecuados para su desarrollo.

También apoyo en la integración familiar, cuando el joven sale del centro y regresa con su familia de origen; y en tercer lugar acompañamiento referencial a través de un educador que lo ayuda a autogestionar su desarrollo social y personal.

RED DE PISOS PARA JÓVENES

Para ello la Comunidad dispone de una red de pisos de jóvenes que, enmarcados en el Programa de Alojamiento y Acompañamiento Educativo, gestiona 95 plazas, gracias a convenios de colaboración firmados con 16 entidades de la iniciativa social.

También se ha firmado este año 2019, ha destacado Ana Castro, un convenio con Cruz Roja para el "acompañamiento socioeducativo a la inserción de jóvenes extutelados y/o en riesgo de exclusión social" con el proporcionar apoyo en la transición a la vida adulta de jóvenes que finalizan medidas de protección por cumplimiento de su mayoría de edad y se encuentran en grave riesgo de exclusión social, o de jóvenes que finalizan su cobertura en el Plan de Autonomía y continúan necesitando apoyos.

A día de hoy, 42 jóvenes menas que han cumplido la mayoría de edad este año forman parte de alguno de los recursos del Plan de Autonomía.

SEGUNDA INTERVENCIÓN

No obstante, la directora general ha señalado que no siempre las circunstancias de los menas se ajustan a los requisitos de estos recursos porque la edad media de estos jóvenes es de 17 años, "y un año es muy poco tiempo, no solo para elaborar un programa individualizado de preparación a la autonomía personal, sino también para regularizar su situación ya que, tener permiso de residencia, es uno de los requisitos para formar parte del Programa de Tránsito a la vida independiente".

Además del Plan de Autonomía, existen otros recursos que favorecen el tránsito a la vida adulta. Entre ellos, ha destacado el Programa de becarios, por el cual anualmente se convocan becas en residencias infantiles para estudiantes que hayan pertenecido al sistema de protección. Estas becas les ofrecen alojamiento y manutención, para facilitar así su proceso de emancipación, además de promover la convivencia entre becarios y menores protegidos.

También la Residencia de estudiantes de Ciudad Escolar. A través de un acuerdo de colaboración con la Consejería de Educación, los jóvenes que hayan pertenecido al sistema de protección y que, al cumplir los 18 años deseen continuar su formación, pueden contar con plaza en la Residencia de Estudiantes de Ciudad Escolar.

También hay Centros de la Dirección General de Igualdad, para aquellas jóvenes que hayan alcanzado la mayoría de edad y que, debido a circunstancias sociofamiliares en las que han sufrido situaciones de violencia, no puedan incorporarse a su núcleo familiar y continúen precisando de apoyos en la adquisición de su autonomía personal.

Y luego está Renta Mínima de Integración. Los jóvenes del sistema de protección pueden solicitar la percepción de la Renta Mínima de Inserción cuatro meses antes del cumplimiento de la mayoría de edad, con el fin de que puedan contar con unos ingresos mínimos que les permitan hacer frente a sus necesidades básicas en el procedo de emancipación.

"Como eje vertebrador de todas las acciones orientadas a la integración de los menores tutelados, se sitúa el proceso de inserción laboral. Por ello, todos los jóvenes procedentes del sistema de protección, cualquier que sea su itinerario, pueden beneficiarse del Programa de Inserción Sociolaboral ISOS, que apoya su integración en el mercado de trabajo", ha concluido la interviniente.

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