Archivo - El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo. - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo
MADRID 9 Abr. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, ha señalado que las críticas del Gobierno central a la propuesta de nueva ley del suelo regional son por "envidia" y ha animado a que el Ejecutivo la "copie" y aplique a nivel nacional.
"No entendemos por qué actúa así el Gobierno", ha reconocido Novillo en declaraciones a los medios en el marco de la presentación del encuentro de pastizales y pastores promovido por la ONU, donde ha señalado que esta nueva ley del suelo servirá para aplicar "las medidas transformadoras que requiere el urbanismo".
El consejero ha reivindicado que esta propuesta legislativa es "muy profesional", está "consensuada con todo el sector" y ha sido "muy trabajada durante tres años". Así, ha animado al Ejecutivo central a que "la copie y la haga en el Estado".
De hecho, Novillo ha destacado que la nueva ley servirá para "poner vivienda a disposición de los ciudadanos", así como para aplicar "medidas efectivas" para "agilizar y simplificar" toda la burocracia que, a su juicio, parte del origen del problema de la vivienda al que se enfrenta España en la actualidad.
La Ley de Impulso para el Desarrollo Equilibrado de la Región (LIDER) servirá, a valoración del consejero, para "construir a mayor velocidad las viviendas que necesitan los ciudadanos".
El Gobierno central ha presentado alegaciones a la nueva Ley LIDER de la Comunidad de Madrid porque, a juicio del Ministerio de Vivienda, favorece la "especulación" y los "pelotazos urbanísticos", en la línea de los partidos de la oposición en la región y de organizaciones ecologistas.
La Comunidad de Madrid, por su parte, anunció hace unas semanas el anteproyecto de esta nueva ley del suelo, cuyo objetivo es el de acortar plazos y simplificar el sistema unificando, así como reducir trámites que actualmente pueden llegar a prolongar un desarrollo por más de una década.
La nueva norma busca reorganizar la clasificación del suelo en tres grandes categorías --urbano, rural protegido y rural no protegido-- con lo que quiere evitar que grandes bolsas de terreno queden bloqueadas, y flexibiliza los usos del suelo para adaptarse a nuevas necesidades.