El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en las obras de soterramiento de la A-5 - AYUNTAMIENTO DE MADRID
MADRID 23 Abr. (EUROPA PRESS) -
La primera fase del soterramiento de la A-5 cumple seis y lo hace "en tiempo", cumpliendo el calendario marcado, con la colocación de 1.650 pilotes, el 30% del total, comenzando la ejecución de la losa superior, el techo, en el tramo que va de la avenida del Padre Piquer a Batán, ha informado el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.
Lo ha hecho acompañado por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, cuando se cumple medio año desde que el Ayuntamiento comenzó las obras para ejecutar la primera fase del Paseo Verde del Suroeste sobre la A-5, un proyecto transformador de 408 millones de euros diseñado y financiado por el Gobierno municipal. Desde el 11 de octubre, se están realizando los trabajos de la fase 1, cubrición de la autovía en un tramo de 3,2 kilómetros, que abarca desde la avenida de Portugal hasta la avenida del Padre Piquer.
En ese espacio del distrito de Latina operan diariamente ocho piloteras, ocho grúas y una veintena de excavadoras en la construcción del túnel que sellará la brecha entre barrios. Ya se han colocado 1.650 pilotes, con una media de 70 diarios, para soterrar la autovía y acabar con el 90% del tráfico dando paso a un bulevar verde y peatonal.
Todo avanza según los plazos previstos y sin incidencias significativas, ha informado Martínez-Almeida en su visita a la obra. Una vez concluya la primera fase, el Ayuntamiento de Madrid iniciará la segunda, ligada al desarrollo de la Operación Campamento, cuyo proyecto de urbanización se aprobó en febrero.
"La obra está avanzando en los plazos previstos", ha reafirmado el alcalde, que ha puesto en valor este dato "porque no es fácil trabajar en las condiciones meteorológicas que ha habido, fundamentalmente a lo largo del mes de marzo".
La segunda etapa supondrá la prolongación del subterráneo. Inicialmente se había proyectado extender el túnel y posterior bulevar desde la avenida del Padre Piquer hasta la avenida de la Aviación pero atendiendo a las demandas de los vecinos, como ha remarcado el Ayuntamiento, se ampliará finalmente hasta el comienzo de la Dehesa del Príncipe, donde finalizan las últimas viviendas del barrio, es decir, 700 metros más de lo previsto.
La movilidad 'blanda' se fomentará gracias a la construcción de un carril bici bidireccional semaforizado de 3,5 kilómetros, que empezará en la calle Illescas y conectará con el existente en la avenida de Portugal, enlazando así con Madrid Río. En superficie habrá aceras más amplias y 33 nuevas conexiones peatonales frente a las 16 actuales.
SIN CERRAR LA A-5
En ningún momento se ha cerrado la A-5 sino que se ha procedido a la reducción de carriles con un plan de movilidad diseñado y coordinado con todas las administraciones, dinámico para adaptarse a las necesidades de los trabajos.
El nuevo túnel se está realizando mediante el procedimiento de cortar y cubrir (cut and cover). Ya ha desaparecido parte de la autovía y se han cerrado los seis pasos peatonales previstos en esta fase (Illescas, Boadilla, Sanchorreja, San Juan de la Mata, Villavaliente y Villamanín).
Las siguientes afecciones se producirán según se vaya actuando en los enlaces, como en el de Boadilla, donde se está interviniendo en estos momentos. En la parte de obra que va de la avenida del Padre Piquer a Batán (lote 1), se ha comenzado con la entibación (apuntalamiento con maderas y codales) y excavación para situar la losa superior, en concreto entre la calle Illescas y el enlace de Boadilla.
El subterráneo contará con una distribución de tres carriles por sentido en dos vanos. Los carriles más próximos a la mediana en ambas calzadas se diseñan para su uso como carriles bus-VAO, dotados con una señalización variable que permitirá regular su utilización en función de las necesidades del tráfico en cada momento.
APUESTA VERDE
La cubrición de la A-5 permitirá dar continuidad al bulevar peatonalizado de la avenida de Portugal que conecta con Madrid Río. Además de recuperar espacio para los vecinos se mejorará la movilidad peatonal en transporte público y la viaria resolviendo los problemas de retenciones en conexiones conflictivas como el paseo de Extremadura, Batán y Boadilla.
El proyecto de ejecución del Paseo Verde del Suroeste permitirá la creación de nuevas zonas verdes para los vecinos en la superficie de 80.000 metros cuadrados creada sobre el nuevo túnel que soterra la A-5. Contará con más de 7.200 árboles y se plantarán 6.956 ejemplares de coníferas, además de trasplantar 330 ejemplares (308 frondosas y 22 coníferas).
"Es la obra de mayor envergadura y de mayor impacto presupuestario que ha ejecutado el Ayuntamiento de Madrid desde el soterramiento de la M-30", ha recordado Martínez-Almeida.
DOS MODELOS DE CIUDAD
Para Almeida esta obra escenifica "dos modelos de ciudad completamente distintos". Así ha señalado que el punto visitado es donde el anterior Gobierno municipal, liderado por Manuela Carmena, colocó los semáforos en la A-5.
"Estuve aquí hace siete años e hice dos promesas, que lo primero que haría será quitar los semáforos de la A-5 y que soterraríamos la A-5. Inmediatamente cumplimos lo de quitar los semáforos y, por cierto, la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, y la del PSOE, Reyes Maroto, ahora se apuntan a esta obra pero recurrieron en el contencioso-administrativo la eliminación de esos semáforos", ha declarado.
En su equipo tienen claro que el soterramiento "es una mejora de la calidad de vida de todos los vecinos de este entorno y de la ciudad de Madrid". También ha subrayado que "las previsiones apocalípticas" de la izquierda, que anunciaban un "tsunami de circulación", no se han producido porque el plan de movilidad conjunto entre las tres administraciones ha funcionado.