Pide a la Comunidad aplicar Ley de Vivienda e insta al Ayuntamiento a incrementar el número de inspectores
MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -
El nuevo presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Jorge Nacarino, ha asegurado que hay en la capital "más viviendas de uso turístico (VUT) ilegales que vivienda pública de alquiler en la EMVS", un dato "demoledor", y ve "insultante" plantear recetas que "devuelven al periodo del pelotazo y de la burbuja inmobiliaria" para dinamizar el mercado.
En concreto, la empresa pública madrileña cuenta con 8.770 inmuebles en propiedad destinados al alquiler asequible, según su página web, donde incluye otros 2.145 más en 25 promociones en distintas fases de construcción. De su lado el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha cifrado en 14.000 el número de VUT ilegales en la capital. Ese número asciende hasta superar las 25.000 según diversas entidades, cálculo hecho a partir de los anuncios en plataformas.
Según Exceltur, las plazas de viviendas turísticas en la ciudad de Madrid al cierre del verano ascendían a 84.713, muy cerca de la oferta alojativa de hoteles, pensiones y hostales, con 92.400, unos datos que "ponen en tensión" el equilibrio entre turistas y residentes.
La vivienda será una de las columnas vertebrales que Nacarino pondrá encima de la mesa en la reunión que próximamente mantendrá tanto con Almeida como con el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín. Después de reunir a 22.000 asistentes en una manifestación por el derecho a la vivienda, en la que la FRAVM jugó un papel de coordinación entre los colectivos convocantes, Nacarino considera que el Estado "tiene su parte de responsabilidad" pero "la realidad es que las competencias están transferidas en buena medida a las comunidades autónomas".
"La primera responsabilidad que tiene la Comunidad de Madrid sería la aplicación de la Ley de Vivienda y declarar las zonas tensionadas que permitan topar los precios pero la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, no tiene ninguna intención de utilizar esa herramienta", ha lamentado.
También cree que "el Ayuntamiento, pero muy especialmente la Comunidadu, sigue dando la espalda al problema y planteando una receta que devuelve al periodo del pelotazo y de la burbuja inmobiliaria". "Hay que reconocer el fracaso de ese modelo y todavía no lo reconocen", recalca.
HASTA 30 AÑOS PARA INSPECCIONAR LAS 10.000 VIVIENDAS
La vivienda de uso turístico ilegal centrará también las reuniones con Ayuntamiento y Comunidad. El pasado junio, asociaciones vecinales presentaban 10.134 denuncias contra pisos turísticos ilegales y se planteaban ir a tribunales o a Fiscalía si continuaba la "inacción" de las administraciones. La FRAVM está pendiente de una reunión con la Agencia de Actividades, el órgano del que parten las inspecciones en la capital, para seguir avanzando.
"Ya tenemos unos reglamentos y ordenanzas que le dan al Ayuntamiento de Madrid todos los mecanismos para actuar sobre este fenómeno. El problema que tiene el Ayuntamiento es que no tiene ese cuerpo de inspección. No se aplica (la normativa) porque no hay inspectores. Esto es como si la ministra de Hacienda reconociera que hay un gran problema de fraude fiscal en el país pero no reforzara el cuerpo de inspectores", ha comparado.
Del mismo modo, "el alcalde de Madrid reconoce que existe el problema pero, a la hora de la verdad, no pone los mecanismos para solucionarlo", lo que pasaría por tener un cuerpo sólido de inspectores en la Agencia de Actividades porque "con el equipo que tiene actualmente el Ayuntamiento se podrían tardar en torno a 30 años en inspeccionar esas 10.000 viviendas". "Es técnicamente inviable, totalmente imposible que el Consistorio pueda abordar este problema si no aumenta la inspección", ha analizado.
Nacarino opina que "no es normal que con la crisis de vivienda en la que estamos actualmente" hayan proliferado los pisos turísticos ilegales y constituyen a día de hoy más que la oferta de vivienda en alquiler asequible de la empresa municipal. "El problema es que al Ayuntamiento, en el fondo, no le gusta la norma que tiene y por eso tampoco la aplica", ha indicado.
Una de las líneas que ha avanzado el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, abre la posibilidad de que edificios enteros se dediquen a vivienda de uso turístico similar a la oferta de bloques de apartamentos turísticos propios de destinos turísticos en la costa o grandes ciudades.
Para la FRAVM aunque es una solución "no tan invasiva" en las comunidades de vecinos aunque ese modelo les genera dudas por la amenaza de que "fondos de inversión vayan comprando inmuebles, como está ocurriendo en San Diego, en Puerta del Ángel o en Carabanchel". Además, ven en ello un modelo de "dudosa rentabilidad económica y social" para la ciudad pues puede provocar, en su opinión, "una competencia absolutamente desleal con un sector que se dedica a dar servicios y que sí genera empleo".
"¿TASA TURÍSTICA? SÍ"
"Nosotros no somos una entidad que esté en contra del turismo. A todos nos gusta viajar pero tenemos que buscar puntos de equilibrio", ha manifestado Jorge Nacarino, que ha reafirmado que no solamente el centro sino los barrios de la periferia "se acaban convirtiendo en centros temáticos" impactando sobre el mercado de la vivienda.
Preguntado por si vería efectivo aplicar una tasa turística en Madrid, el líder vecinal lo tiene claro. "¿Tasa turística? Sí, evidentemente. Sí que creemos que puede paliar ese gasto que genera el turismo en la ciudad, además de ser una herramienta de equilibrio dentro de la capital", ha expuesto.
"El turismo no llega de forma igual a todas las zonas de la ciudad. En algunos barrios de la periferia, como San Diego o Puerta del Ángel, los vecinos solamente sufren los efectos negativos, no se ven beneficiados de los efectos económicos de ese modelo turístico. Habría que utilizar esa posible tasa para ayudar a reequilibrar el beneficio económico en el conjunto de la ciudad", ha argumentado.
En esta línea, defiende "a pesar de lo que diga el sector hotelero" la imposición de una tasa "no iría en detrimento del turismo en la ciudad". "No hay ni un solo ejemplo en ninguna ciudad del mundo que haya impuesto una tasa turística y que haya supuesto una pérdida de visitantes, una caída del turismo a la ciudad. Es absurdo", ha resaltado.