Un informe del CES propone el recorte a las universidades públicas para introducir ayudas a los estudios de postgrado

Actualizado 14/11/2008 19:03:27 CET

Apuesta por una deducción fiscal por gasto de matrícula para estudios de grado de hasta un 20 por ciento de la cuota autonómica del IRPF

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un informe del Consejo Económico y Social (CES) de la Comunidad de Madrid, dirigido por el profesor Pedro Schwartz, propone el recorte presupuestario a las universidades públicas madrileñas para introducir una especie de "bono escolar" que supondría una ayuda para los estudios de postgrado, tanto en universidades públicas como en privadas.

Precisamente este informe sirvió ayer de instrumento de lucha entre el Gobierno regional y la Oposición, puesto que la portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, acusó a la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, de tener un órgano consultivo como es el CES con propuestas que afectan negativamente a la enseñanza pública.

Bajo el título de 'El bono universitario o la financiación directa al estudiante universitario', este trabajo, al que ha tenido acceso Europa Press, asegura que la financiación de la Universidad está necesitada "de una profunda reforma", y que una manera de conseguirla de forma gradual y espontánea es que la financiación pública de la enseñanza "vaya directamente a las familias y a los estudiantes, y no a los centros de enseñanza".

Por ello, se propone que la Comunidad de Madrid otorgue a los residentes en ella un bono escolar fijo de hasta 2.000 euros anuales para estudios de postgrado, que los beneficiarios podrían aplicar a la matrícula en cualquier universidad nacional o internacional, pública o privada, reconocida por la Comunidad de Madrid que les haya admitido.

Ese bono, que se conceptuaría como ingreso a efectos del IRPF, supondría un gasto fiscal de aproximadamente el 3 por ciento del total de los presupuestos, "suavizaría para los estudiantes el monto de cuantía desacostumbrada, que se prevé para matrícula de los master en la universidad pública, y reduciría en alguna medida la más elevada matrícula en las universidades privadas"

Sin embargo, para llevar a cabo dicha propuesta, la subvención de la Comunidad de Madrid a las universidades públicas "habrá de reducirse en hasta 2.000 euros por alumno, reducción de la que éstas se resarcirán si tienen éxito en su competencia con otras universidades, tanto públicas como privadas".

Por otro lado, en opinión de los responsables de este informe, la competencia entre centros, iniciada por el proceso de Bolonia (Espacio Europeo de Educación Superior) y fomentada por el 'Bono Universitario', hará "más transparentes sus diferencias de calidad y forzará la mejora de toda la enseñanza superior, tanto privada como pública".

Según el autor de este informe, Madrid no contribuye "suficientemente a colmar la necesidad que tiene España de jóvenes profesionales que aporten a la sociedad un valor añadido generador de riqueza y crecimiento", y además, a su juicio, tampoco ayuda a que los investigadores eleven la ciencia y la técnica de la región "al nivel de los países más adelantados del mundo".

Tras el análisis del panorama universitario de la región, el informe recoge que la financiación pública se atribuye de forma "marcadamente" preferente a las universidades públicas, y que ese trato "discriminatorio" de las privadas, "aparte de ser inconstitucional, socava la eficiencia de la enseñanza superior en España, reduciendo la competencia entre centros universitarios".

Como método socialmente más redistributivo, el informe propone una deducción fiscal por gasto de matrícula para estudios de grado, de hasta un 20 por ciento de la cuota autonómica del IRPF, sea de los propios estudiantes, sea de las familias que les financian. Esta deducción para estudios de grado sólo supondría un 0,6 por ciento en unos presupuestos como los que tenía la Comunidad para 2008.

MÁS ATENCIÓN A LA UNIVERSIDAD PRIVADA

El informe también recoge que debe abrirse a las universidades privadas de la región la posibilidad de suscribir el acuerdo de financiación a la investigación firmado con las universidades públicas. "El coste de esta incorporación sería en un principio de poca monta, dada la poca investigación que son capaces de financiar en estos momentos las privadas", indica.

Para mejorar la situación, Schwartz apuesta por que las universidades públicas de Madrid incrementen paulatinamente los precios para acercarlos al coste real. "Esta medida tiene un coste político difícil de asumir, por lo que se debería aplicar de manera gradual", recoge.

"Su aplicación podría servir de incentivo a los estudiantes y a sus familias, ya que podrían valorar mejor el coste real de los servicios educativos que reciben", añade. En cualquier caso, tendrían que emitir una 'factura-sombra' para que el usuario percibiese el verdadero coste del servicio.

A su parecer, todas estas medidas podrían crear una "espiral virtuosa" en el sistema educativo superior de la Comunidad de Madrid, porque se estimula a los estudiantes y familias a ahorrar y valorar más la institución universitaria, y se introduce la sana competencia en el sistema universitario al poder optar las familias con más libertad entre universidades públicas o privadas.

De esta manera también se fomentaría la competencia entre universidades por captar a los mejores alumnos, lo que mejorará "la calidad de la enseñanza y aumentará el índice de capital humano acumulado de los titulados superiores, lo que añadirá valor añadido a la economía regional".

GASTOS POR MATRÍCULA

En el curso 2007-2008, el precio público medio cobrado por matrícula en las universidades públicas de Madrid fue de 1.223,6 euros, mientras que el gasto presupuestado por alumno asciende a 7.486 euros, de los cuales la Comunidad de Madrid financia, entre gastos e inversiones, el 84,4 por ciento (6.318 euros) y el estudiante el 15,6 por ciento, es decir, 1.167,82 euros.

Las matrículas públicas, pues, sólo cubren el 15,6 por ciento del gasto por alumno mientras que las universidades privadas tienen que cubrir todo su gasto corriente (incluida la enseñanza, la investigación y la amortización de sus inversiones de capital) con el ingreso por matrícula, explica el trabajo.

En este estudio, también se recoge que las universidades públicas de Madrid han recibido para el presente curso la cantidad de 960,9 millones de euros para gastos corrientes, lo que supone un 5,06 por ciento de los presupuestos de la Comunidad de Madrid. A esta cantidad hay que sumarle, además, otra partida para planes específicos de inversiones y fondos destinados a I+D+i.