Más de 2.600 usuarios han subido al bus autónomo y el siguiente paso serán buses que puedan ir a cocheras sin conductor - EUROPA PRESS
MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
Más de 2.600 usuarios han subido ya a bordo del autobús autónomo sin conductor gratuito, de fabricación española, que desde el 15 de septiembre circula por la Casa de Campo, ha cifrado el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, que ha adelantado que el siguiente paso será que en los centros de operaciones de EMT Madrid los conductores puedan dejar autobuses de 12 metros para que los vehículos se puedan ir a talleres o a cocheras por sí mismos.
"Todo ello en un proceso en el que entendemos que, más temprano que tarde, pues también podrán utilizarse en vía pública en condiciones de normalidad", ha remachado el alcalde, que se ha subido a bordo de este autobús en la Casa de Campo, acompañado por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante.
Un promedio de casi 100 viajeros suben al día a este autobús cien por cien sostenible. Los días con más afluencia han sido el 22 de septiembre y el 14 de octubre, fechas en las que 159 y 151 viajeros, respectivamente. El periodo de pruebas de este proyecto piloto de EMT Madrid se dará por finalizado este viernes, después de circular por un entorno controlado, pero en el que también hay tráfico, pasos de peatones y curvas, lo que permite comprobar la versatilidad de los vehículos de estas características.
SEIS PARADAS POR LA CASA DE CAMPO CON UNA AUTONOMÍA DE 6 HORAS
Este pequeño vehículo totalmente eléctrico ha prestado servicio de lunes a viernes entre las 12 y las 17 horas con un recorrido circular de 1,8 kilómetros de longitud, con un total de seis paradas dentro de Casa de Campo. Sus dimensiones son de 6 metros de largo, 3 de alto y 2,5 de ancho y tiene una capacidad para doce viajeros como máximo.
Es fruto de un proyecto innovador conjunto entre EMT Madrid y el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG). Este autobús autónomo integra un sistema de sensores avanzado capaz de registrar y procesar en tiempo real todos los parámetros operacionales relevantes, como velocidad, aceleración, trayectoria, estado de las puertas, rampas de accesibilidad, intermitentes o sistemas de seguridad.
El vehículo funciona en un nivel de automatización cuatro, es decir, es capaz de reconocer carreteras, semáforos, peatones y ciclistas y decidir por sí mismo cuándo acelerar, frenar o girar, necesitando la intervención del conductor solo en casos muy excepcionales. En condiciones normales de conducción, la autonomía de este vehículo es de alrededor de seis horas.
SE LLEVA UN 8,4 DE NOTA
En las seis semanas de pruebas, este modo de transporte ha recibido un sobresaliente en las encuestas realizadas en calle por el CTAG. Así, un 93% de los sondeados han asegurado que recomendarían este pequeño vehículo autónomo y un 78 de ellos está de acuerdo en extrapolar la experiencia a otros entornos de baja complejidad como campus universitarios o parques tecnológicos. La nota que le dan es de un 8,4 de media, con un 9,1 para la claridad de la información y un 8,8 para la seguridad supervisada.
De manera paralela, el rumbo de EMT Madrid se dirige a la automatización integral de sus centros de operaciones, de forma que los autobuses realicen todas las maniobras internas autónomamente, "incrementando la seguridad para el personal y optimizando los procesos logísticos gracias a sistemas de smart charging y digitalización avanzada".