Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). - Ricardo Rubio - Europa Press
MADRID 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
La pericial de los informes de Balística de la Policía Nacional en el juicio por el asesinato de un joven de 19 años en una discoteca de Alcorcón no descarta que la víctima disparará contra sus asesinos en el altercado previo tras hallarse pólvora en sus manos, hipótesis que defienden las defensas como causa que desembocó en la ejecución del chico.
El juicio contra los tres acusados del asesinato se ha retomado este viernes con los informes de Balística, claves en la investigación para vincular científicamente un arma de fuego específica con los indicios hallados en la escena del crimen y la víctima.
Bori recibió dos disparos a la salida del local, uno en la espalda y otro en la cabeza a corta distancia. En el juicio se ha destapado que el joven actuó como "escudo humano" para evitar que los disparos alcanzaran a un amigo.
Un perito ha detallado que los restos de residuos de disparo pueden ser compatibles con que la víctima pudiera haber disparado antes o bien que los propios disparos que acabaron con su vida dejaran restos de partículas en su cuerpo.
El experto ha señalado que es habitual que quien recibe un disparo presente restos de pólvora en distintas partes del cuerpo, incluidas las manos, especialmente si ha tocado la zona lesionada. En este caso, los resultados son compatibles con que la víctima manipulara o se llevara las manos a la herida en la cabeza tras recibir el impacto.
Sin embargo, la pericial de balística de la Policía Nacional no descarta que el joven disparara contra sus agresores en el altercado previo.
ANÁLISIS DE VAINAS
Por otro lado, el análisis de vainas y proyectiles recogidos en la escena del crimen revelan que los tiros procedían de una sola pistola semiautomática de calibre nueve milímetros. Los agentes especialistas han explicado el contenido del informe pericial elaborado tras el estudio de los vestigios recogidos en la inspección ocular del lugar de los hechos.
Los peritos analizaron siete vainas percutidas y tres balas deformadas por el impacto. Según detallaron, cada arma de fuego deja marcas únicas sobre el casquillo al disparar, especialmente en la zona donde el percutor golpea la vaina, generando un cráter característico.
Estas señales, comparadas mediante microscopía forense, funcionan como una "huella identificativa" del arma. Los especialistas compararon entre sí todas las vainas recuperadas y examinaron también las balas, buscando coincidencias en las marcas de percusión y en las lesiones producidas durante el disparo.
El objetivo era determinar si los disparos procedían de una misma pistola o si habían intervenido varias armas. La conclusión fue que todos los indicios presentan las mismas características microscópicas, por lo que fueron disparados por una única pistola semiautomática de calibre 9 milímetros.
El informe, elaborado por dos agentes encargados de la balística identificativa, vincula científicamente el arma utilizada con los restos hallados en la escena y en la víctima, reforzando la reconstrucción de los hechos investigados.
El Ministerio Público solicita penas de hasta 55 años de prisión para los procesados de un delito de asesinato y dos delitos de asesinato en grado de tentativa. Además, uno de ellos se enfrenta también a un delito de tenencia ilícita de armas.
Las defensas de dos de los procesados solicitan la absolución mientras que el abogado del autor material del asesinato pide siete años de prisión por un delito de homicidio, con las atenuantes de alcoholismo y drogadicción.
HECHOS JUZGADOS
Según el fiscal, los hechos se produjeron en la madrugada del 2 de octubre de 2022, cuando los procesados acudieron a la discoteca Diverso, situada en la calle Polvoranca. A la salida del local, sobre las 5.30 horas, se produjo una pelea multitudinaria en la que resultaron heridos varios jóvenes, entre ellos uno de los ahora acusados y el joven fallecido, K. J. Z. F., conocido como Bori.
Tras dispersarse los participantes en la reyerta, los tres acusados, presuntamente de común acuerdo, habrían decidido buscar a dos de los implicados en la pelea con la intención de acabar con sus vidas. Para ello, se desplazaron en un vehículo hasta las inmediaciones del domicilio de uno de ellos, en la zona de Torres Bellas.
Sobre las 5:45 horas, al localizar a las víctimas caminando por la calle Sierra de la Estrella, los acusados se bajaron del coche portando, al menos uno de ellos, un arma de fuego y profiriendo gritos de "tírale" y "mátalo".
Al percatarse de la situación, los jóvenes intentaron huir, pero fueron perseguidos y tiroteados por la espalda, recibiendo al menos siete disparos. Uno de los proyectiles alcanzó a Bori en el hombro, provocando que cayera al suelo.