MADRID, 13 May. (EUROPA PRESS) -
El Teatro Real cierra la trilogía dedicada a Claudio Monteverdi con 'L'incoronazione di Poppea', una "mezcla perfecta de palabra y música", y una de las óperas más eróticas del siglo XVII. William Christie, al frente de Les Arts Florissants, y Pier Luigi Pizzi, encargado de la puesta en escena, presentaron hoy esta pieza, que concluye un ciclo iniciado por 'L'Orfeo' y seguido de 'Il ritorno d'Ullise in patria', con los "monstruos sagrados" de la interpretación Danielle De Niese, Philippe Jaroussky, Anna Bonitatibus y Max Emanuel Cencic, en los papeles protagonistas.
Esta nueva producción del Teatro Real, en coproducción con el Teatro La Fenice de Venecia, estará en escena entre los días 16 y 28 de mayo. Muestra el enfrentamiento dialéctico entre Virtud y Fortuna. Escrita cuando Monteverdi tenía 75 años, es la primera en la que abandona los temas mitológicos y aborda un drama lleno de pasiones y luchas por el poder. El compositor prescinde en esta obra del coro, las danzas y opta por una exaltación de la melodía.
"Es una mezcla perfecta de palabra y música", dijo Pier Luigi Pizzi, quien calificó de "maravillosa aventura que termina", el montaje de esta trilogía, que lleva en escena del coliseo madrileño desde 2008 (todas contarán con su edición en DVD).
Con 'L'Orfeo', "génesis de esta trilogía y de la ópera misma", como recordó, se llegó al 'Ulises', "que es ya otra cosa". En Poppea queda patente el "sello personal" de Monteverdi pese a que "no sea del todo suya".
BÚSQUEDA DE LA BELLEZA
A su búsqueda de lo épico y lo poético, Pizzi suma en esta ópera "la búsqueda de la belleza en el cromatismo". "Es también una obra pictórica, porque regala colores diferentes en cada momento musical", consideró.
Antes, Christie destacó que estrenar Poppea era "algo maravilloso y triste" al mismo tiempo, ya que concluye la trilogía. "Es una de las mejores óperas que he conocido", subrayó el director musical, quien calificó de "verdaderos monstruos sagrados del mundo de la música" a los cantantes principales.
En el caso de la soprano Danielle De Niese (por primera vez en el Real), que encarna a Poppea, Pizzi señaló que es "una animal de escena" que "controla todo". "Absorbe las experiencias y las hace suyas", señaló. La soprano, por su parte, quiso dar las gracias a Christie, su "mentor", y a Pizzi, "un escenógrafo que aprecia el arte en todo lo que hace".
De Niese forma "la pareja ideal" junto a Philippe Jaroussky (Nerone). "Sangre y emoción no se han perdido en todo el montaje", precisó Pizzi. De Anna Bonitatibus (Ottavia) destacó que es una cantante "extraordinaria, llena de rigor", que une su arte al de Max Emanuel Cencic (Ottone). Otras de las voces que destacan en el reparto son las de José Lemos, Terry Wey o Robert Burt.
LIBERTINAJE
Sabina Popea fue una de las más célebres cortesanas de la antigüedad. Su libertinaje y libidinosidad fueron tan legendarias como su ambición, que la llevaría finalmente a un desgraciado final.
Pero Monteverdi en este ópera, estrenada en el Teatro dei Santi Giovanni e Paolo (Teatro Grimani) de Venecia en 1642, se limita a relatar su imparable ascensión al trono imperial, para lo cual traicionará no sólo a su amante Ottone sino también al filósofo y preceptor del joven emperador, Séneca, y a la primera mujer de éste, Ottavia.
La obra está basada en los Anales de Tácito, aunque también se utilizaron otras fuentes como 'Los doce Césares de Suetonio' y la 'Historia de Roma' de Dion Casio. El tema central es el amor triunfante de Nerón y Popea, aún a costa de la virtud.
Como recordó Antonio Moral, director artístico del Teatro Real, el coliseo cierra un ciclo, el primero de Monteverdi en España, con una ópera que no se hacía en nuestro país desde 1999 y que por primera vez, además, se hace con instrumentos originales. Al igual que los dos anteriores montajes, se grabará en DVD.