Archivo - Punto de recarga para vehículos eléctricos - ENDESA - Archivo
MADRID 14 Sep. (EUROPA PRESS) -
La implantación de sistemas inteligentes para gestionar la recarga de vehículos eléctricos permitiría reducir en hasta 10.600 millones de euros las inversiones necesarias en redes de distribución eléctrica en Europa hasta 2030, según un estudio elaborado por Siemens para EIT Urban Mobility, ChargeUp Europe y la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA).
El informe estima que la electrificación prevista de turismos y vehículos comerciales ligeros en los 27 Estados miembros de la Unión Europea y otros tres países del Espacio Económico Europeo requeriría inversiones de unos 24.700 millones de euros en la red de distribución. Sin embargo, esta necesidad se reduciría a unos 14.100 millones si se generalizara la gestión inteligente de la carga.
Esta tecnología permite coordinar el momento y la velocidad de recarga de los vehículos para evitar que la demanda se concentre en las horas de mayor consumo eléctrico. De este modo, se aprovecharía mejor la capacidad ya instalada, se aliviaría la necesidad de reforzar físicamente las redes y se facilitaría la integración de millones de vehículos eléctricos.
El estudio, basado en un modelo de 64 ciudades europeas representativas, prevé que el parque de vehículos eléctricos de batería se multiplique por 3,8 de aquí a 2030. Todas las ciudades analizadas requerirán refuerzos de sus redes de distribución para responder al aumento de la demanda asociado a la recarga, especialmente en los hogares.
En concreto, el 77,7% de la inversión destinada al refuerzo físico de las redes se concentrará en las infraestructuras de baja tensión, debido principalmente a la expansión de la recarga residencial. El informe calcula que entre el 55% y el 62% de los propietarios de vehículos eléctricos en las ciudades examinadas tendrá acceso a puntos de carga en sus viviendas en 2030.
Por países, el modelo de Siemens prevé que los vehículos eléctricos de batería representen en 2030 el 27,3% del parque de turismos de Suecia, el 15,7% en Alemania, el 4,6% en Italia, el 4,5% en España y el 2,5% en Polonia. Estas proporciones supondrían aumentos de entre 3,4 y 5,3 veces respecto a los niveles de 2024.
Las mayores necesidades de inversión se concentrarán en las grandes áreas metropolitanas. Berlín necesitaría alrededor de 1.150 millones de euros en redes de distribución hasta 2030; Ámsterdam, más de 1.100 millones, y Múnich, cerca de 900 millones.
BARCELONA REQUERIRÁ 220 MILLONES
París requeriría unos 490 millones de euros, mientras que Barcelona necesitaría alrededor de 220 millones, por encima de Estocolmo, con 161 millones, Cracovia, con 165 millones, y Roma, con 123 millones, según las estimaciones recogidas en el documento.
El informe advierte además de que las ciudades con menor disponibilidad de puntos de carga privados dependerán en mayor medida de la infraestructura pública, por lo que reclama acompasar el despliegue de estaciones de recarga con la planificación de la red eléctrica.
La directora de Innovación y Estrategia de EIT Urban Mobility, Adriana Díaz, ha señalado que Europa no podrá electrificar la movilidad a gran escala sin modificar la gestión de sus redes eléctricas. A su juicio, la innovación y el aprovechamiento más eficiente de la infraestructura existente pueden reducir de forma significativa el coste de esta transición.
En la misma línea, la directora general de ACEA, Sigrid de Vries, ha subrayado que la red eléctrica debe adaptarse al aumento de la recarga local de vehículos eléctricos y ha reclamado inversiones específicas, mayor visibilidad sobre la capacidad disponible y un marco de mercado que permita aprovechar la flexibilidad de los vehículos.
El estudio concluye que la digitalización de la red, la gestión inteligente de la carga y la coordinación entre operadores eléctricos, administraciones y despliegue de infraestructuras de recarga serán determinantes para acelerar la movilidad eléctrica sin elevar innecesariamente los costes de inversión.