Absuelto el esquizofrénico acusado de abusar de otra paciente en un hospital de Sabadell (Barcelona)

Actualizado 14/11/2008 20:02:39 CET

BARCELONA, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Barcelona ha absuelto a un esquizofrénico acusado de abusar sexualmente de otra enferma cuando, en 2006, ambos estaban ingresados en el área de psiquiatría del Hospital Parc Taulí de Sabadell. El tribunal duda que las relaciones no fueran consentidas, por lo que ha aplicado el principio de 'in dubio pro reo'.

La Sección Tercera ha declarado probado que, pasada la medianoche del 15 de septiembre de 2006, el procesado, Jordi B.M., entró en la habitación de María Teresa M.M., se metió desnudo en su cama, la besó y le tocó las partes íntimas. Sin embargo, no ha quedado acreditado que la víctima estuviera inconsciente a causa de la medicación por lo que no puede asegurarse que el acusado la forzara sexualmente.

Durante la vista, María Teresa M.MK. reconoció no recordar nada y que sólo es consciente de lo ocurrido por lo que le contaron su hermana y su compañera de habitación, que fue quien avisó al personal del hospital. Por su parte, el acusado aseguró que él y María Teresa M.M. mantuvieron relaciones sexuales consentidas tres veces, pero que, en las otras dos ocasiones, lo hicieron cuando cuando la compañera de habitación de la joven no estaba.

Los psiquiatras explicaron que tanto Jordi B.M. y María Teresa M.M. padecen esquizofrenia, por lo que tienen una distorsión grave de la realidad y sufren delirios y alucinaciones. En su opinión, el acusado pudo haber idealizado a la joven --que se mostraba "seductora" con otros pacientes, según los trabajadores-- o su relación con ella y abusar de ella al no ser capaz de distinguir entre el bien y el mal.

No obstante, la psiquiatra de ambos pacientes dijo no creer que la joven no se enterara de que el acusado se metió en su cama, y destacó que los dos "reaccionaron como si los hubieran pillado", por lo que María Teresa M.M. pudo tener "miedo de su familia y buscó una excusa". Además, explicó que Jordi B.M. "se sintió invitado" por la enferma porque ella "le había dado pie".

Tras la declaración de los especialistas, la fiscal solicitó cinco años de reclusión en un centro psiquiátrico al entender que su enfermedad lo exime completamente de sus actos, así como una indemnización para la víctima de 6.000 euros, cantidad que debía afrontar subsidiariamente el Hospital Parc Taulí de Sabadell.

El tribunal entiende que no hay pruebas que acrediten que María Teresa M.M. estuviera dormida y que, por lo tanto, de que no se diera cuenta de que Jordi B.M. se metía en su cama. Por eso, debe descartar o dudar de que las relaciones no fueran consentidas, y absolver al procesado.