BARCELONA 18 Jul. (EUROPA PRESS) -
El primer secretario del PSC y presidente de la Generalitat, José Montilla, aseguró hoy que, "donde se tomen decisiones que afecten a los intereses y al futuro de Cataluña", allí se encontrará el PSC "con una voz propia y autónoma preparada para convertirse en su portavoz más leal y exigente".
Durante la presentación de su informe de gestión durante el XI Congreso del PSC que esta mañana empezó en Barcelona, Montilla aseguró que uno de los grandes objetivos del Govern que preside es "hacer realidad el pleno despliegue de las previsiones competenciales financieras del nuevo Estatut", y aseguró que este objetivo "puede vivir momentos delicados y decisivos" durante los próximos días.
Indicó que el PSC participa "con convicción y entusiasmo" en los Gobiernos centrales que lidera José Luis Rodríguez Zapatero, y aseguró que la formación está plenamente convencida de que esta "implicación del socialismo catalán en el proyecto socialista español es la forma más eficaz de hacer valer los intereses de la sociedad catalana en la construcción de la España federal" a la que aspira el PSC.
Por todo ello, aseguró que al igual que la "entente fraternal" del PSC con el PSOE "ha hecho posible la modernización de Cataluña, y del conjunto de España, en los últimos treinta años", ello continuará en el futuro, en el marco de las "relaciones de autonomía y franca cooperación" entre ambos partidos.
APELACIÓN A LA CENTRALIDAD.
Coincidiendo con el lema del congreso, 'La Catalunya que sap on va' --en castellano, 'La Cataluña que sabe dónde va'--, Montilla hizo en su intervención varias menciones a la centralidad que, a su juicio, ocupa y tiene que seguir ocupando el PSC.
Ello se refleja en la voluntad del PSC de consolidarse como el "partido de la mayoría", alcanzando acuerdos no sólo con el Gobierno central en materia de autogobierno y políticas de cooperación con los entes locales, sino también en "Pactos Nacionales" en ámbitos en concreto, como el de Educación o el de la Vivienda.
Al mismo tiempo, el PSC ha apostado y lo seguirá haciendo por su "compromiso primordial con los intereses y las necesidades de los ciudadanos y ciudadanas de Catalunya, con especial atención a los sectores socialmente más desfavorecidos".
Prueba de esta orientación social que, a su juicio, aporta el PSC en los gobiernos en los que participa, es que, si en 2003 el gasto social por habitante en Cataluña era de 1.472 euros, en 2008 es de 2.294 euros, un 56% más. En cuanto a infraestructuras, se ha pasado de los 155 euros por cápita de inversión en ejecución por parte de la empresa pública Gestió d'Infraestructures (Gisa) en el año 2003 a los 296 euros en 2007, un 91% más.
Y todo ello, incrementando el autogobierno catalán mediante la reforma del Estatut y la "consolidación de la España plural". "Este fenomenal progreso del autogobierno catalán sólo ha sido posible por el comportamiento y la ambición de los socialistas y en particular del presidente Maragall", dijo Montilla, en cuya intervención valoró la "estima" y el "reconocimiento" de la militancia del PSC a quien fue alcalde de Barcelona entre 1982 y 1997.
ENTORNO "POCO PROCLIVE".
Manifestó que el PSC "no puede situar sólo su actuación en el terreno de la coyuntura inmediata". Pese a ello, avanzar en sus propósitos "no ha sido un ámbito fácil", y diagnosticó: "Aún nos encontramos en un entorno cultural y comunicativo en general poco proclive a los planteamientos de izquierdas y federalistas".
"La vitalidad de nuestro proyecto político está muy determinada por la capacidad de generar una mayor presencia en el debate ideológico y cultural", que sea "coherente con el grado de adhesión electoral que generamos y el nivel de poder institucional que representamos", añadió Montilla quien consideró que, desde el último congreso, el PSC ha logrado "avances significativos" en la materia a partir de sus propios medios.
CRÍTICAS A CiU Y PP.
En su intervención, no escatimó críticas a CiU y al PP. Sobre los populares, recordaron que su acción de gobierno bajo los ejecutivos de José María Aznar impulsó políticas "socialmente neoconservadoras y territorialmente neocentralistas", ya que "frenó la evolución del modelo del Estado definido en la Constitución de 1978", al mismo tiempo que se fundamentaba en "criterios discriminadores entre territorios y gestionada con la voluntad de desarrollar la recentralización de España".
"La centralidad en Catalunya pasa por disponer de un proyecto catalán por España y por Europa", declaró Montilla. Dijo que este proyecto por España es especialmente necesario "en un momento en el que el nacionalismo conservador parece querer desistir de esta exigencia", añadió.
También sobre CiU, recordó que cuando el tripartito alcanzó la Generalitat, "el punto de partida era una administración enquilosada y faltada de ambición, solvencia y eficacia; y un gobierno sin iniciativa y a remolque de los pactos políticos del PP". Además, trató de "establecer una enmienda colectiva" a la reforma del Estatut, ya que "primero pidió la luna" y "después rompió el consenso en busca de una foto exclusiva". "Y hoy vuelven a reivindicar horizontes intangibles, dando por amortizado el Estatut", diagnosticó.
Por todo ello, añadió: "El PSC está más preparado que nunca para reunir la mayoría de la sociedad catalana alrededor de los valores del socialismo democrático", pero también "para liderar un proyecto político hegemónico sustentado en los principios del catalanismo, el municipalismo, el federalismo y el europeismo".