BARCELONA 23 Nov. (EUROPA PRESS) -
El apagón eléctrico de julio en Barcelona y la crisis del servicio de Cercanías por las obras del AVE que empezó también este verano "empiezan a tener un reflejo" en el índice de satisfacción política de los catalanes, que bajó en el mes de octubre al 40,5%, según explicó hoy el director del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) de la Generalitat, Gabriel Colomé.
El cálculo de este índice, hecho en base a los resultados del barómetro del mes de octubre --por el que se entrevistó a unas 2.200 personas entre finales de septiembre y principios de octubre--, concluye que un 59,5% de los catalanes se declara insatisfecho con la situación política y un 40,5% está satisfecho.
De hecho, el índice de insatisfacción coyuntural (que se detecta cuando se pregunta a los encuestados sobre el momento concreto) ha superado al de satisfacción por primera vez en la legislatura del Govern d'Entesa. Los insatisfechos coyunturales no superaban a los satisfechos desde octubre de 2006, cuando Catalunya estaba en un contexto de elecciones anticipadas.
Sin embargo, las cifras de insatisfacción estructural (respecto a la política en general, sin tener en cuenta el momento concreto) registra una tendencia "a la estabilidad" en los sucesivos barómetros, que sitúa en octubre el índice de insatisfacción estructural en el 57,8% y el de satisfacción en el 42,2%.
"Es la insatisfacción coyuntural la que ha hecho variar el índice" respecto a anteriores estudios, explicó Colomé. Así, las cifras generales de insatisfacción marcan una tendencia hacia las que se registraron en marzo de 2006, con la negociación del Estatut en el Congreso (cuando la insatisfacción llegó al 61,3% y la satisfacción al 38,7%), y a las de noviembre de 2006, en el contexto de unas elecciones autonómicas anticipadas (cuando los insatisfechos eran el 60,5% y los satisfechos el 39,5%).
Después de unas cifras positivas en marzo de 2007, que Colomé identificó con "un periodo de calma" en la política catalana, cuando el índice de insatisfacción llegó al 54,2% y el de satisfacción al 45,8%, estas dos cifras han ido evolucionando hacia una mayor insatisfacción ciudadana, algo que Colomé atribuyó a los problemas surgidos a lo largo de los últimos meses en las infraestructuras.
Colomé explicó que la insatisfacción "es mayor en el electorado de los partidos de la oposición" que en el de los que forman parte del Gobierno catalán, de forma que el 47,9% de los votantes del PP en 2004 están hoy "desvinculados e insatisfechos" respecto a la política, así como un 43,4% de los votantes de CiU.
En cambio, este sector en el PSC representa el 22,5% de su electorado, mientras que el 36,8% de los electores socialistas se declaran "integrados y satisfechos". El porcentaje de "desvinculados insatisfechos" en ERC es del 33,3% y alcanza la proporción más baja en el electorado de ICV-EUiA, del que sólo el 14,4% se declara "desvinculado e insatisfecho".