El Colegio Alemán de Madrid abandona Concha Espina para trasladarse a Montecarmelo

Actualizado 14/10/2009 18:28:45 CET

MADRID, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

El centenario Colegio Alemán de Madrid abandonará su actual sede en la avenida de Concha Espina, en pleno centro de la capital, para trasladarse a Montecarmelo, uno de los barrios del Norte, donde, según sus responsables, esperan tener todo listo antes de 2014 si bien se estima que la primera piedra se pueda poner el año que viene.

Se trata de un nuevo proyecto que ha contado con un concurso donde 25 estudios de arquitectura de importante prestigio internacional han participado para diseñar el futuro colegio que, como el actual, albergará entre 1.500 y 1.600 alumnos y cuenta con una presupuesto de obras, ya financiado, de 50 millones de euros.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, acudió hoy al colegio para conocer de primera mano el proyecto ganador, de Grüntuch Ernst Planungsgesellschaft mbh, de Berlín, consistente en un complejo de 13.000 metros cuadrados de superficie útil con varios patios interiores y con una estructura que permite hacer juegos de luz y sombra.

Es, según Harald Hermann, delegado de BBR (Bundesamt für Bauwesen und Raumordnung), el proyecto de estas características "de mayor envergadura" que tiene la República Federal Alemana en el extranjero. De hecho, hay 135 colegios alemanes (o proyectos de centros) repartidos por todo el mundo en ciudades como Varsovia, donde cuentan con una inversión de 20 millones de euros, o Alejandría, con 12 millones de euros.

También hay ciudades como Bilbao o Ankara que cuentan con su colegio alemán, pero ninguno, según Hermann, es de las dimensiones del de Madrid, "uno de los más grandes". Este responsable mostró su agradecimiento al Gobierno regional por la colaboración mostrada para que se pueda llevar a cabo la construcción del nuevo colegio en la parcela de Montecarmelo, cedida por el Ayuntamiento de Madrid.

Entre los cuatro proyectos premiados, destaca la presencia de un estudio español, el Moneo Brock Studio, de Madrid, que ha recibido el 4º premio. Ahora elegido el proyecto, esperan poder suscribir el contrato de planificación en el mes de noviembre y en el 2011 "las grúas puedan empezar a girar", concluyó Hermann.

COLEGIO CON HISTORIA

Por su parte, la presidenta de la Comunidad recordó que desde hace más de un siglo, en concreto, desde 1896, "Madrid ha tenido la suerte y el privilegio de contar siempre con un colegio alemán" donde no sólo han estudiado muchas generaciones de hijos cuyos padres alemanes tienen que venir a Madrid sino que también ha abierto sus puertas a españoles que querían estudiar con el sistema educativo alemán de "justificadísima calidad".

Recordando que el alemán es una lengua "fundamental en la cultura occidental", la jefa del Ejecutivo autonómico explicó que desde 1909, cuando el colegio contó con el apoyo oficial de la República, el centro se ubicó en la calle Zurbarán. Posteriormente, desde 1961 se pasó a la Avenida de Concha Espina, en donde llevar ya casi 50 años.

A juicio de Aguirre, el colegio es un "centro educativo de primer orden" y un foco cultural que ha organizado multitud de actividades para la ciudad de Madrid. Ahora, con la próxima ubicación, con vistas a la sierra de Guadarrama, no sólo será un "nuevo centro de enseñanza sino un edificio de calidad y belleza indiscutible", apuntó.

Fuentes de la Consejería de Educación explicaron que la idea es que las infraestructuras del actual colegio pasen a manos de la Orden de San Juan de Dios, que tiene intención de comprarlo. Esta Orden tiene su hospital ubicado al lado del colegio y su objetivo es adquirirlo para poner en marcha un centro de formación de especialidades sanitarias, como enfermería o anestesista.

En el acto estuvo también la consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar, y el embajador de Alemania en España, Wolf Ruthart Born. Ambos, junto con la presidenta madrileña, fueron recibidos por una avalancha de alumnos que esperaba a los políticos en el patio a la hora del recreo.