MADRID, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a 35 años de prisión al miembro de ETA Javier Pérez Aldunate por varios delitos, entre ellos, recabar información para matar al rey Juan Carlos en la Semana Santa de 2004, contra quien finalmente no pudo atentar porque supuestamente no recibió a tiempo el rifle con el que planeaba dispararle. El tribunal le absuelve además del delito de falsificación de moneda con fines terroristas que le acusó el Ministerio Fiscal.
Igualmente, la Sala ha condenado a 6 años de cárcel a Ieltxu lópez de Aberasturi por integración en la organización terrorista ETA y le ha absuelto de los delitos de tenencia de armas de fuego con finalidad terrorista, depósito de explosivos, falsificación continuada de documento oficial, conspiración o propósito para el asesinato y contra la Corona.
La sentencia considera probado que Pérez Aldunate recibió en abril de 2004 la orden de trasladarse a Palma de Mallorca para realizar vigilancia sobre los lugares frecuentados por el Rey durante su estancia en la Semana Santa. Finalmente, el etarra no pudo llevar a cabo el plan de la organización terrorista, al no recibir el arma con que perpetrar el asesinato del Rey.
En los hechos probados, la sentencia recoge que en febrero de 2005 se tuvo conocimiento de que Pérez Aldunate ocupaba un inmueble en la calle Baledin Enbeitia de San Miguel de Basauri (Vizcaya), donde se hallaron numerosas armas, material para construir bombas, documentos falsos y papeles relacionados con la actividad del "comando Adur".
Entre la documentación citada figuraban anotaciones sobre posibles objetivos de ETA, destacando entre ellas, por el avanzado estado de elaboración que presentaba, la información sobre el portavoz del PP en el País Vasco Leopoldo Barreda y sobre la comandancia de La Salve de Bilbao.
Respecto a lópez de Aberasturi, la sentencia señala que no se ha acreditado, entre otros hechos, que hubiera participado en la confección de los documentos sobre los seguimientos efectuados por Pérez Aldunate al Rey durante su estancia en Palma de Mallorca.
RECOPILANDO INFORMACIÓN
El tribunal, que rebaja de 55 años a 35 años de cárcel la petición del fiscal, basa su condena en las declaraciones prestadas por Pérez Aldunate en dependencias de la Guardia Civil tras ser detenido en febrero de 2005, donde reconoció que estuvo un mes y medio en Palma de Mallorca recopilando información sobre los lugares frecuentados por el Rey, pese a que finalmente no pudo llevar a cabo el asesinato.
Pese a que Pérez Aldunate reconoció en la vista oral su pertenencia a ETA, éste aseguró al tribunal que las declaraciones que realizó ante la Policía fueron efectuadas bajo torturas y amenazas. Por ello, sostuvo entonces que "algunas" de las afirmaciones que realizó "son verdaderas", pero "otras no".
En su sentencia, la Sección Cuarta de lo Penal cita la testificales efectuadas en el juicio por el instructor y el secretario que intervinieron en la toma de declaración del condenado. Ambos manifestaron que las afirmaciones fueron realizadas "voluntariamente" y rechazaron que hubiese sido sometido a ningún tipo de presión física y psicológica.
CONDENA DE 23 AÑOS PARA ASIER ARZALLUZ Y AITOR AGUIRREBARRENA
Por otra parte, la Sección Primera de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a 23 años de prisión a los miembros de ETA Asier Arzalluz Goñi y Aitor Aguirrebarrena Beldarrain por los delitos de estragos terroristas y lesiones, en relación a la colocación de un coche-bomba en las cercanías de un cuartel de la Guardia Civil de la localidad de Agreda (Soria) en julio de 2000.
El tribunal considera probado que los condenados, integrantes del "comando Ttotto", recibieron una orden del ex dirigente etarra Francisco Javier García Gaztelu, "Txapote", para atentar contra el cuartel de la Guardia Civil de Agreda.
Los condenados colocaron en julio de 2000 un artefacto explosivo en un aparcamiento próximo al cuartel, cuya carga era de unos 15 kilos de un alto explosivo sólido rompedor. La explosión afectó a varios edificios que se encontraban en las proximidades.
La Sección Primera de lo Penal basa su condena en la declaración policial efectuada por el miembro de ETA Ignacio Guridi Lasa, condenado, entre otras causas, a 30 años de cárcel por el asesinato el 7 de mayo de 200 del periodista y columnista del diario 'El Mundo' José Luis López de Lacalle en Andoain (Guipúzcoa).
"SALÍA UNA CASA ROSA"
La Sala recuerda que entonces Guridi Lasa reconoció la participación de los integrantes del "comando Ttotto" en la colocación del cocha-Bomba y manifestó que fue "Txapote", quien les facilitó la ubicación del cuartel de Agreda y una furgoneta con explosivos para realizar el atentado.
Sin embargo, el etarra se desdijo en la vista oral de estas manifestaciones, al afirmar que había sido "narcotizado" por los miembros de los Cuerpos de Seguridad. Guridi Lasa relató incluso ante el tribunal que notó que estaba drogado porque "miraba a la pared y veía que salía una casa rosa, y luego de repente volvía a ver la pared".
El tribunal menciona para corroborar esta declaración, la testifical prestada en el juicio por el instructor y el secretario que intervinieron en la declaración de Guridi Lasa en dependencias de la Ertzaintza. Ambos manifestaron que la declaración fue "voluntaria, detallada y concreta" y se practicó en presencia de su abogado.