Cumbre.- El Gobierno llevará a Washington una delegación de marcado perfil económico

Actualizado 11/11/2008 21:37:47 CET

Moncloa confía en permanecer más allá del día 15 en el proceso de reforma del sistema financiero, incluida una nueva reunión en febrero

MADRID, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno llevará a la cumbre internacional de Washington del próximo día 15 una delegación de marcado perfil económico, en la que se integrarán el vicepresidente económico, Pedro Solbes, el secretario de Estado de Economía, David Vegara y el director de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno, Javier Vallés, informaron hoy a Europa Press fuentes gubernamentales.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Angel Moratinos, no tiene previsto acompañar en esta ocasión al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, según confirmaron fuentes diplomáticas.

El gabinete del presidente del Gobierno, junto a la oficina económica de Moncloa y el Ministerio de Economía están siendo los principales encargados de recoger las sugerencias de bancos, sindicatos y empresarios para plasmarlas posteriormente en la propuesta que España presente en la cita.

Vegara y Vallés ya están trabajando sobre esa propuesta. Según adelantó Vallés hoy desde Bilbao, España ofrecerá en Washington la experiencia de la "regulación y supervisión" de su sistema financiero, que le ha permitido encarar este periodo "turbulento" en una situación "de partida, mucho más sólida" que la de "sus competidores extranjeros".

El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero confía en la permanencia de España en todo el proceso de reforma del sistema financiero internacional, que arrancará con la cita del sábado en la capital de EEUU y resta importancia al hecho de que la presidencia francesa de la UE termine en diciembre próximo. "Si difícil fue entrar (en la cumbre de Washington) más difícil será salir", se subraya desde Moncloa.

República Checa asumirá en enero próximo la presidencia de la UE, en sustitución de Francia, país que ha permitido la asistencia de José Luis Rodríguez Zapatero a Washington, al ceder a España uno de los dos sitios que le sobraban en Washington, ya que a París le correspondía estar presente como miembro del G-8 y como presidencia de la UE.

Sin embargo, desde Moncloa restan importancia a este hecho e indican que la permanencia de España en los debates sobre la reforma del sistema financiero internacional tendrá más que ver con los resultados que salgan de Washington que con el país que asuma la presidencia de la UE.

Fuentes gubernamentales indicaron a Europa Press que España no prevé formular en Washington una revisión del formato de la reunión, en el que están los países del G-20, es decir, los países más ricos del mundo y las economías emergentes, --aunque España no forma parte del G-20-- ya que equivaldría a cuestionar su permanencia en reuniones posteriores a la del sábado próximo.

NUEVA REUNIÓN DE SEGUIMIENTO EN FEBRERO

Y es que el Ejecutivo cuenta con permanecer en el proceso de reforma del sistema financiero más allá de la cita de Washington, dado que da por hecho que quienes participen en esa primera cita tendrán que estar presentes en la reunión de seguimiento que se prevé realizar en febrero, a los 100 días de Washington, y también cuenta con estar dentro de los grupos de trabajo que posiblemente saldrán del día 15 sobre cada uno de los aspectos que deberá abordar esa refundación del sistema.

De hecho, desde Moncloa se ve lógico que en estos grupos de trabajo se incluya a más países que, como España, están fuera del G-20.

Las fuentes gubernamentales consultadas por Europa Press precisaron que entre este jueves y viernes los responsables económicos de los Gobiernes asistentes a la cumbre de Washington fijarán los detalles de la reunión, como los tiempos de intervención de cada país, la distribución de los temas en las distintas sesiones plenarias y qué equipos de trabajo se establecerán para trabajar sobre la reforma financiera más allá del día 15 y de cara a la nueva cita de febrero.

Por el programa que ha distribuido la Casa Blanca, el presidente estadounidense, George W.Bush, prevé recibir en la tarde del viernes a los líderes internacionales, a los que ofrecerá ese mismo día una cena restringida, en la que no podrán estar presentes ni siquiera los ministros que acompañan al jefe de delegación.

Los debates propiamente dichos arrancarán el sábado a primera hora. En esta jornada hay previstas dos sesiones plenarias y un almuerzo al que sí estarán invitados los ministros de Economía. Al término del encuentro, Bush dará una rueda de prensa. El resto de participantes comparecerán ante los medios de comunicación en sus embajadas u hoteles en los que se alojan, como es habitual en este tipo de reuniones.