La defensa del acusado de apuñalar a su pareja alega que ésta podía haber evitado su muerte si se hubiera ido de casa

El fiscal reclama una pena de 25 años de prisión por asesinato con alevosía y violencia inusitada y tres años por maltrato habitual

Europa Press Nacional
Actualizado: lunes, 28 enero 2008 16:26

SEVILLA, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

El letrado del hombre de 30 años, A.R.R., acusado de matar a su pareja de 18 años de 21 puñaladas en noviembre de 2004, en la localidad sevillana de Utrera, alegó hoy que la víctima podía haber evitado lo sucedido si ese día se hubiera ido de casa.

En la primera sesión de la vista oral con jurado popular que ha comenzado en la Audiencia Provincial de Sevilla, el abogado del presunto asesino, que se acogió a su derecho constitucional de no prestar declaración, manifestó que el día de los hechos A.R.R. había consumido pastillas tranquilizantes, cocaína y cerveza, por lo que, según relató, "estaba fuera de sí e hizo lo que hizo sin conocimiento de ello".

En esta línea, el letrado, que calificó los hechos como delito de homicidio reclamando una pena de ocho años de prisión, aseguró que la fallecida "se abalanzó" sobre su cliente momentos antes del fatal desenlace; hecho que se repetía "constantemente", apostilló.

Por su parte, la fiscal, que solicita una pena de 25 años de prisión para el inculpado por un delito de asesinato y tres años por otro delito de maltrato habitual, mantuvo que A.R.R. "mató a su pareja con alevosía y haciendo uso de una brutalidad inusitada".

"LE DIO PATADAS EN LA BARRIGA COMO SI FUERA UN PERRO".

Por otro lado, una de las hermanas de la víctima, C.G.B., que vivía con la pareja, indicó que meses antes de que la "matara", el procesado "le pegó patadas en la barriga cuando ella estaba embarazada como si fuera un perro". "Mi hermana se cayó al suelo echando espuma por la boca", aseveró la testigo, quien recordó que A.R.R. "siempre" decía que tenía que "matar" a la víctima.

"Las dos familias vivíamos puerta con puerta y cuando mi hermana lo quería denunciar por maltrato le decían de todo menos bonita. La amenazaban", recalcó C.G.B., que el día de los hechos volvió a su vivienda "sobre las 5.00 horas" y, según matizó, observó a su hermana "tapada con una manta y llena de sangre".

A preguntas del abogado de la defensa sobre la posibilidad de que los enfrentamientos entre la víctima y el acusado pudieran existir por ella "lo tenía desatendido", la hermana de la joven fallecida afirmó que la pareja "siempre estaba discutiendo", si bien negó que lo tuviera "desatendido".

De otro lado, la madre del inculpado, C.R.R., que dijo que su hijo "llevaba enganchado a la cocaína y a la heroína desde los diez años", sostuvo que el día de los hechos el procesado, tras supuestamente acabar con la vida de su pareja, le llevó a su nieta y le dijo: "Dale el biberón que su madre no quiere dárselo porque dice que la niña va a ser tan puta como tú".

Finalmente, el agente de la Policía Local de Utrera que detuvo al imputado dijo que conocía a A.R.R. "desde pequeño" y que "siempre tenía una cerveza en la mano", aunque "aquel día no estaba borracho". "Yo ese día estaba de permiso y la Guardia Civil me dijo que el acusado había matado a su mujer, por lo que me fui a buscarlo y me lo encontré en un campo acostado", relató el agente municipal, que aseguró que el presunto asesino reconoció que "había hecho algo muy gordo. Había matado a su mujer".

El juicio, que comenzó pasadas las 11.00 horas de hoy tras un enfrentamiento entre la familia del procesado y de la víctima, que recibió al acusado al grito de "asesino", continuará mañana con los informes periciales de los médicos que practicaron la autopsia a la fallecida y de los que realizaron el análisis mental del inculpado.

LOS HECHOS.

El escrito de acusación provisional de fiscal, al que tuvo acceso Europa Press, indica que el procesado había mantenido con A.G.B. una relación de cinco años de convivencia, siendo ésta menor de edad al iniciarse la citada relación.

El Ministerio Público considera que desde el principio de la relación, el inculpado hizo objeto a su pareja de una "brutalidad inusitada". Debido a esta conducta llegaron a incoarse diferentes procedimientos penales que concluyeron con el ingreso en prisión del imputado durante un año.

El fiscal añade que una vez recobrada la libertad, el acusado reanudó la convivencia con la joven, y a la vez, "las agresiones y maltratos de todo tipo", hasta que en la noche del día 27 de noviembre de 2004, "tras una discusión que había mantenido en el domicilio familiar", A.R.R. cogió un cuchillo de cocina de 35 centímetros y supuestamente le asestó 21 puñaladas que acabaron con la vida de la víctima, quien contaba entonces con 18 años.

El Ministerio Fiscal asegura que los hechos relatados constituyen un delito de asesinato y un delito de maltrato habitual por lo que reclama, además de la pena de cárcel, 150.000 euros en concepto de indemnización para cada uno de los tres hijos que dicha pareja tenía en común.

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