MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
El nuevo vicesecretario de Comunicación del PP, Estaban González Pons, considera que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, lejos de salir malparada del 16 Congreso Nacional, ha sido "una de sus triunfadoras". Asimismo, defendió el "derecho" de su partido a "intentar nuevas fórmulas", y a "no entregarse a la molicie o a la relajación moral".
En declaraciones a Telemadrid recogidas por Europa Press, González Pons dijo sentirse "un verso que rima" con Aguirre, mientras insistió en el "flaco favor" que hacen a la jefa regional las voces que la apuntan como una de las perdedoras del cónclave de Valencia. "Ha obtenido la misma representación en el Comité Ejecutivo que Francisco Camps", argumentó.
Asimismo, el responsable de comunicación reivindicó el "derecho" del Partido Popular "a cambiar para intentar ganar", siempre bajo "los mismos principios y el mismo programa". "El PP tiene que ser el PP, no puede integrarse a la molicie o relajación moral", indicó, antes de reclamar el "derecho a intentar nuevas fórmulas".
"No puede ser tan integrista que sólo pueda ser de una manera, aunque pierda", avisó González Pons, quien insistió en la necesidad de "cambiar" el "departamento comercial" de su formación para "vender" mejor el "producto", que es "el mejor en el mercado político".
Preguntado sobre la no integración del sector crítico con el reelegido presidente 'popular', Mariano Rajoy, subrayó que "en ningún partido político el sector que pierde, al ser integrado, es representado por quienes fueron los máximos combatientes contra el poder establecido". En este sentido, ve "lógico" que el líder "no quiera tener en el equipo, que va a trabajar con más proximidad" a quienes "han dudado, incluso de su capacidad personal".
INTENTAR QUE SAN GIL SE SIENTA CÓMODA
Además, el nuevo colaborador de Mariano Rajoy se refirió a la renuncia de la presidenta del PP vasco, María San Gil, recalcando que el Partido Popular está "haciendo todo lo posible" para que "vuelva a sentirse cómoda". "El PP está donde tiene que estar y San Gil está donde ella cree que debe estar", apostilló.
A su parecer, "el problema" de la dirigente vasca no tiene que ver con "propuestas concretas", sino que su pérdida de confianza radica en "un dolor personal". "Si San Gil no está cómoda ahora mismo en el PP, solamente hay una persona de la que no es culpa, que es la propia María", consideró.
A renglón seguido, el dirigente 'popular' hizo alusión al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, del que afirmó que su elección como uno de los componentes de la nueva dirección ha sido fruto del "expreso deseo" de Mariano Rajoy. "La noticia sería que Gallardón hubiera dejado de participar en el órgano a partir de ahora", agregó, para explicar que el regidor madrileño "ya participaba en las reuniones".
En cuanto a la inclusión de la concejala Ana Botella en el nuevo Comité Ejecutivo del PP, González Pons animó a "acostumbrarse a verla como Ana Botella y no como la esposa de José María Aznar", y consideró que "hasta ahora no había tenido su oportunidad".
De esta forma, pasó a referirse al discurso que pronunció el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, durante la celebración del Congreso Nacional, a quien dijo ver como "un político que, al estar retirado, no está obligado a guardar las formas de los políticos en activo ni está actualizado en cuanto a las formas del discurso político".
"El hizo un discurso de su tiempo", resaltó, después de rechazar que "haya desaparecido el ascendiente de Aznar sobre el partido". "No creo que haya desaparecido el ascendiente que Aznar tiene sobre el partido, ni creo que desaparezca nunca", sentenció.
"El 'aznarismo' es una época histórica, que terminó con Aznar", explicó, para instar a "dibujar otro tipo de trayectoria". "Si nos pasamos la vida lamentando que Aznar ya no está o que no hay alguien como Aznar indicándonos el camino, vamos a acabar siendo un partido intrascendente", advirtió.
ACEBES Y PIZARRO, SERÍAN "ALGO MÁS" SI QUISIERAN
Por otra parte, el 'popular' estimó que si el ex secretario general del PP, Angel Acebes, o el ex presidente de Endesa "quisieran ser algo más diputados rasos, lo serían". En cualquier caso, definió su decisión de limitarse a sus escaños como "una prueba de su equilibrio, honestidad y verdadero amor a su trabajo en el Congreso".
"Lo que hacen siendo diputados rasos dos personas que podrían ser lo que quisieran es darnos un ejemplo a todos", valoró. Mientras tanto, González Pons también alabó el nuevo cargo de María Dolores de Cospedal al frente de la secretaria general del PP: "Cospedal es lo nuevo, el futuro, la España joven".
A su juicio, Cospedal "no ha hecho de su condición de mujer un mérito para llegar donde ha llegado", sino que "ha llegado siendo, con toda naturalidad, una mujer libre, contemporánea y de nuestro tiempo".
Por otro lado, animó a la Iglesia católica a apoyar al Partido Popular, por ver "poco sentido que la Iglesia utilice su emisora para machacar al aliado que puede tener para muchos asuntos de esta legislatura". "Va a ser una legislatura muy dura para la Iglesia católica porque el Gobierno de Zapatero ha decidido prescindir de ella para casi todo", dijo, para resumir que "una de las líneas de defensa que podrían tener los católicos es el PP".
BLANCO PARECE "UN PERSONAJE DE LA SERIE 'AÍDA'"
En referencia a las palabras del secretario de Organización, José Blanco, quien ayer afirmó con ironía que "Rajoy sólo gana cuando no tiene rival", González Pons lanzó el mensaje de que con tales comentarios se "arriesga a que le contesten que él no consigue ser ministro ni aunque su mejor amigo sea el presidente del Gobierno".
A su entender, el dirigente socialista "parece un personaje de la serie 'Aída'", por lo que le instó a asemejarse a "un político serio, o por lo menos -agregó- un político que tiene bastante formación, conocimientos y estudios para estar el lugar en el que se encuentra".
Finalmente, interpelado sobre la coyuntura económica, González Pons tildó de "vergonzoso" que "los españoles estén pasando dificultades y el presidente del Gobierno esté con el jueguecito de no decir crisis económica".
"¿Qué hace falta para que diga crisis económica, cuántos miles de personas tienen que ir al paro, cuánto tienen que subir las pensiones y las hipotecas para que Zapatero diga 'crisis económica'?", se preguntó.