LEGANÉS (MADRID), 1 (EUROPA PRESS)
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) condenó al Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) a indemnizar a una mujer con 61.000 euros después de que tras haber acudido hace cuatro años al hospital Universitario de la Princesa de Madrid para que le practicaran un enema opaco, el sanitario que la atendió, sin "informarle de nada", decidió realizarle una colonoscopia que acabó perforándole el intestino.
"Sentí que habían hecho de mi una carnicería", aseguró la mujer, Carmen, en declaraciones a Europa Press Televisión, tras relatar el calvario por el que pasó durante más de siete meses en los que sufrió tres intervenciones quirúrgicas, una grave hemorragia, una perforación intestinal y un cuadro infeccioso.
Carmen se siente "engañada" porque el doctor que solicitó que se le practicara una colonoscopia en ningún momento le informó que se la iba a realizar ni le pidió su consentimiento. Aún así, reconoce que "lo que más le duele" es que el mismo sanitario no le haya "pedido perdón todavía". "Me engañó, no me explicó los riesgos que entrañaba esta prueba", recordó.
Sobre la sentencia del TSJM, Carmen sostiene que el dinero no es el objetivo de su denuncia, "aunque con la crisis no viene mal", sino que supone "una satisfacción moral". "Quería que se reconociera que habían cometido una negligencia médica", aseveró.
CORPORATIVISMO SANITARIO.
Debido a los problemas de colon que padece, Carmen debe someterse periódicamente a una colonoscopia. Con "pánico" en el cuerpo, Carmen volverá al hospital de la Princesa. "Espero que el médico al que le tengo puesto cara no me toque", apuntó.
Por su parte, el letrado de los Servicios Jurídicos del Defensor del Paciente, Álvaro Sardinero, quien llevó en primera mano el caso de Carmen, aseguró que "el corporativismo" con el que se defienden los sanitarios del servicio público de salud hace muy difícil ganar demandas contra hospitales públicos, aunque recalcó que "la Justicia se está sensibilizando" y que, cada vez más, consiguen ganar juicios relacionados con negligencias médicas.
SENTENCIA DEL TSJM
Según establece la sentencia del TSJM, la paciente, enferma de hepatitis crónica C, notó problemas intestinales en junio de 2004, por lo que fue al hospital de La Princesa para que le realizaran un TAC. La prueba determinó que la mujer tenía problemas de colon.
Por ello, los médicos decidieron prepararle un enema opaco para solucionar su dolencia, dado que la enferma tenía "recelo" a la colonoscopia. Así, la paciente fue intervenida en septiembre de 2004 y, tras la operación, sufrió una serie de problemas derivados de una perforación de intestino.
Analizado el caso, la Sala entiende que "la colonoscopia se debió realizar después de hacer un somero estudio de la paciente y, especialmente, después de comprobar el grado de coagulación de la enferma hepática" pues considera que ello "podría ser vital" en caso de hemorragia producida como consecuencia de la intervención.
"Se llevó a cabo la colonoscopia y la resección del pólipo sin hacer la suficientes comprobaciones y, por tanto, sin las suficientes garantías", explica la resolución, que deja claro que la práctica de la colonoscopia provocó la perforación de intestino de la paciente.